jueves, 5 de febrero de 2015

¿Quién dice que es fácil?

Este año empiezo mi cuarto/quinto año de facultad y ya empiezan las crisis. Ese camino donde sentís que ya no te falta tanto para terminar pero al mismo tiempo sentís que no terminás nunca. Cansa. Todo te hunde en un vaso de agua y vos misma son la principal responsable de que eso ocurra. Ya es febrero y empiezo a preparar finales lo cual ayuda a acelerar las crisis que se presentan todos los años. Haber estado enero de vacaciones y encontrarte con que con solo 30 días perdiste el ritmo es bastante impresionante. Te sentás a estudiar y querés ahorcar al que tenés al lado, respirar profundo te toma un laburo enorme y lo único que querés es escapar pero sabés que te quedan 8 horas de estudio (de horas-culo no vamos a mentir) por delante. Cuando hablás con alguien que te dice que todo va a pasar le querés pasar un aplanadora por encima (aunque sabés que en el fondo tiene razón, que en diez días vas a estar bárbara tomándote unos mates y con todo el ritmo encima) porque no te comprende. Por el contrario, buscás a la persona que está en la misma situación que vos y te empapás de esas malas vibras que te permiten estar más de dos horas al lado de una persona aunque te intoxiques. Todo pasa, esto también. El problema es cuándo y cómo porque ya es infumable la etapa en que querés destruir tu casa, hacer un asado con tus apuntes o llorar hasta que te estalle la cabeza. ¿Todo pasa?

1 comentario:

Lola dijo...

Uf!!! si entenderé de eso. Yo empiezo 4to y me estoy volviendo loca... tengo miedo a todo. Supongo que será normal en la vida del estudiante. Jajaj.
Caí en tu blog de colgada, un beso