miércoles, 28 de septiembre de 2011

Te han perdido.

Busco, me busco y no me encuentro. Todavía no. Me siento desnuda, abuso de mí. ¿Soy un bicho? ¿Por qué me esconden? ¿Por qué me dejan y abandonan? ¿Por qué ustedes? No es justo. Nací llana. No necesito el descaro de los demás, no merezco su espalda, su indiferencia. Pero yo elegí.

¿Por qué me encierran? Mis caminos están rotos, mis persianas se sacuden. Vivo en el exilio, en la frontera de la imaginación que está mal vigilada.

Arrinconada, ofrezco resistencia... ¡Cuántas desamparadas expectativas! Estoy cayendo en la gran ciudad en tiempos de desorden y se me escapan los latidos del pecho. ¿Qué hago acá desnuda? Me detengo sin piedad y pido un cigarrillo, llena de sudor, hambre y vacío.

Y sin pensarlo...Lloro y fumo hasta que no quede nada de este cuerpo, nada de ésta voz que desee una vez que nunca se calle.

4 comentarios:

Sofie Pascuala dijo...

Oh es horrible esa sensación.
Supongo que de una forma u otra, todos lo sentimos.


Besos de colores :D

daniel g/milan dijo...

Hola. Un saludo y/o un beso.

Emiliana dijo...

seguramente en algún momento vas a encontrar el camino...

Interrogante dijo...

Duro y muy visceral... Quizás no está mal dejarse caer un rato para levantarse con más fuerzas. Te agradezco por pasar. Estoy un poco callado en mi blog y tal vez después de tu visita me aparezca alguna nueva palabra. Un gran saludo, espero que estés bien.