sábado, 13 de agosto de 2011

La ciudad se prende fuego.

Vivir en una ciudad grande siempre tiene sus ventajas y sus desventajas. Uno puede elegir entre ver el vaso medio lleno: la gente linda, alegre, la preocupada, la que camina y va hablando por celular, la que maneja y va hablando por celular, la que pasea a su perro, los que miran vidrieras, los que miran a otra gente, los que se quedan hablando en la calle con extraños, los que le cuentan sus problemas a los comerciantes, a los taxistas, a los remiseros o a cualquier persona que se muestre con ganas de escuchar otra cosa que no sean sus propios pensamientos o cómo está el tiempo.

También se puede ver el vaso medio vacío: la mediocridad de la gente, los inoportunos, los maleducados, los "dueños de la calle", la suciedad, la lentitud del tránsito, los volantes políticos que nos llenan los bolsillos de las camperas, los charcos después de la lluvia, los autos que pasan y nos empapan, los aprovechadores, los inútiles, los que se fijan en la paja de los demás cuando tienen una viga en sus propios ojos.

A veces, inconscientemente, si uno se para en el centro de la ciudad como observador incansable puede ver todas éstas cosas y muchas más y puede elegir su propio camino, su propio punto de vista.

¿Cuál eligen ustedes?

5 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

En mi caso particular, depende de mi estado de ánimo.

Hace poco estuve en Argentina y vi todo horrible y gris.

Pero yo no andaba bien anímicamente. Habrá tenido que ver?

En otras oportunidades, dentro de lo que pasa, me pareció ver algún destello de optimismo... Pero yo andaba mejor de ánimo.

Besos! Volvé de una vez y escribí más seguido che!

Gastón dijo...

"Pinta tu aldea y pintarás tu corazón"

Los días de sol pueden ser aburridos y las lluvias altamente disfrutables.
Supongo que es según cómo andemos en nuestro interior lo que veamos allá afuera.

(y por algo en algunos lugares ponen espejos)

Sr Cincuentón dijo...

De Buenos Aires, mi ciudad, siempre, dia noche,luces y sombras, desierto o populoso es donde me encanta vivir

Interrogante dijo...

Faltaría la opción de estar dentro de la ciudad como un "trocito" de ella. Es un buen análisis, creo que no hay blancos o negros... O sí los hay y forman grises. Pero la realidad es gris.
Linda reflexión hecha post. Saludos!

Anónimo dijo...

Qué perra, relataste mejor que nadie la ciudad en la que me hospedo ahora jajaja.

yeeeeeeeeeeeegua te quiero y venite y salimos y seamos libertinas jajaja.
Te quiero muchísimo.

R!