domingo, 31 de mayo de 2009

Pero tengo que...

Hoy fui a lo de Maggie, una de mis mejores amigas. Necesitaba hacerme una entrevista, asi que con mate, cigarrillos, y risas de por medio, hablamos, hicimos la entrevista, y después nos dedicamos a contarnos todo lo que nos faltaba.
Maggie es una de esas personas que sabe guardar silencio cuando el momento lo pide, sin incomodarse. Es tímida, callada, pero es mordaz al hablar, lo cual me fascina. No nos vemos mucho, pero, cuando nos vemos, nos tienen que operar para callarnos.

Como decía, luego de terminar la entrevista nos pusimos hablar de nuestras cosas. Hoy, el tema giró en torno a sus cosas.
Me contaba que está harta que L no le hable, le saca, que parezca serle indiferente, pero que dice que la ama.
Y la pobre tiene razón. No están en 3er grado.

La conversación transcurrió algo así:

-Claro, él duerme con dos minas acariciándolas y eso no en infidelidad. Pero a mí NO me acaricia. Y yo no soy como vos ¿entendés? no puedo ir y encajarle un beso de prepo.

-Huh... (yo no hago eso). Pero Maggie, tenés que ir y decirle las cosas.

-Pero si se las digo así no más, me dice que lo trato mal.

-Entonces tratá de tener tacto.

A esto, me mira como diciendo "claro, si vos tenés todo el tacto del mundo, vida".

-Sí, ya sé, yo no lo tengo, pero vos no sos yo. Tratá, total... - le digo.

-Bueno, pero... ¿si me llega a decir que no me mintió y que siempre me dice la verdad? No, yo salto mal.

-Entonces dejá la dulzura, los pitos y las flautas. Andá al grano.

-Sí, esa es la primera letra del discuro. "Si cambiaste de pensamiento, reaccioná, y si me decís que tanto me amás, demostrálo, flaco".

Se sintió mal, se quejó, pataleó, y se reía para no agarrar una pistola y matar a todos. Mi conclusión fue, si él va a agarrarse a dos minas, es un winner, y si ella va y se agarra a alguien, es una puta. El machismo, Mag, es más viejo que el mundo. Pero es así.
Después me sentí mal por pensar eso, pero...

¿Y si tengo razón? ¿Y si L lo único que hace es jugar con ella? ¿Si pone el pretexto de que es tímido con ella pero no tiene problema en acostarse con otras dos?

miércoles, 27 de mayo de 2009

Mi primer poema.

Les dejo mi primer poema. Sé que no es el mejor, ni tampoco el más lindo, pero es súper importante para mí que lo lean y opinen.

"No está mal"


No está mal si me querés abrazar,
tampoco si te vas sin avisar.
Sólo no te olvides por qué llegaste
Y por qué regresarás.

No está mal si volvés a insistir,
tampoco si mis brazos te hacen desistir.
Quien quiera escuchar todo esto,
sabrá que lo mio, no es mentir.

No está mal la fecha de vencimiento de tu amor,
sólo te equivocaste al evocar tanta pasión.
No está mal que yo ya no esté aquí a tu lado,
sólo porque la muerte no te lo ha anunciado.

Un beso, adorables amores.

lunes, 25 de mayo de 2009

¡Basta, cholita!

Unamuno dijo una vez: "El modo de dar en el clavo, es dar cien veces en la herradura".

Hace exactamente una semana y dos días que terminé terapia. Mi psicólogo me dio de alta (y no porque no atienda locos).

En fin, luego de dos años y medio de dar cien veces en la herradura di en el clavo. Llegué a un punto donde le puse un "parate" a mis problemas, o por lo menos a mis reacciones.
Traté de que todo me importara un poco menos.

Cuento esto porque me interesa contarlo, y sé que ustedes están acá para leerlo, y lo aprecio. No saben cuánto.

Sin darme cuenta me di cuenta que me puedo reír de mis tragedias, hacerlas comedia, tirarlas para arriba y dejarlas guardadas el tiempo que se me de la gana.

Al fin de cuentas, la vida no es tan mala ¿no?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Voilá.

¿Será que la gente que se enamora le gusta sufrir?

Me da rabia pensar que cada dos por tres viene alguien y te dice: "Me enamoré". Días después viene la misma persona y me dice: "No, todo mal y bla bla bla". A ese punto ya dejé de escuchar.

Eso es algo que pasa a menudo, o que por lo menos lo veo en mi entorno no tan adolescente.

Lo peor viene de parejas que conozco (adultas) que se dejan estar, que saben, y por "saben" me refiero a infidelidad. ¿Qué ganan? No me importa si piensan en eso, pero ¿piensan en qué pierden?
¿Hasta qué punto la infidelidad es "un respiro" u "otro ambiente" para la pareja, o mejor dicho, me retracto, para uno de sus integrantes?

Puedo -y vale aclarar, acá hablo sólo de mí- pensar que una persona es afortunada por tener a la persona que a mí me gusta. Asco de suerte. Pero jamás intentar tomarla por prestado, sabiendo que no voy a devolverla, y seré, jodidamente estupenda, so puta.

Amare et sapere vix deo conceditur. Los dioses nunca nos permiten amar y ser sabios a la vez.

¿Hasta qué punto "amamos" a la persona que tenemos al lado nuestro? ¿Será que estamos por costumbre o por capricho?

Nuestra mengana o nuestr fulano particular ¿es sólo nuestro? y ¿somos, acaso, sólo suyo o suya?

De repente la imagen se torna como el león, la bruja y el armario. Nuestro amante es el león, el más valiente, pero a la vez no tiene los huevos para dejar a su mujer.
La bruja es la esposa, novia, o lo que sea, que nos "robó" a nuestro león, pero oh, casualidad, resulta ser que la bruja somos nosotras, la Jezabel de la oficina, sólo que nos hemos estado mintiendo con este estúpido affaire.

Terminamos pensando que el que fue nuestro león es un cabrón, y nosotras terminamos (o ellas, en este caso) queriendo morir como Juana de Arco o atragantadas por bolas chinas anales de color lila.

Errarre humanum est. Sí, lo sé.

Pero una buena receta que contenga una infidelidad y luego arrepentimiento por terminar siendo tan putas o desalmadas, nos deja, no sé si sana, pero sí una rica comida.

Bon Appétit!

jueves, 14 de mayo de 2009

Veinte vueltas antes de llegar.

Mariano, mi amigo, me pidió en uno de los comentarios que escribiera nuevamente, que me quería leer, y ahí me di cuenta hace cuánto tiempo que no escribo, aunque sí leo cada uno de sus comentarios.

Otro lector, me pidió que relatara por qué mi apodo "Lola". En fin, acepté escribir, y acepto la segunda sugerencia, pero más adelante, todavía no quiero.

Lo que sí prometí, y lo que sí voy a cumplir es lo que le dije a Bruno:

-La próxima entrada va a ser sobre lo último que te pasó.

Asi que, aquí voy, señores:

Habíamos quedado en que Brunis está con Diego, un colombiano de unos 27 años, psicólogo, graduado de Colombia.
Bruno está contento, radiante, hablando maravillas, y al parecer, cada vez que lo menciona, le salen flores de todo tipo por la boca.
Yo no puedo hacer nada más que ponerme contenta por ellos. Y así lo hago.

Pero la historia con Ale y Juampis (el joven de 19 años, barman) no iba a quedar así.

Bruno, tuvo que juntar fuerzas y decirle a Juan que quería arriesgarse con Diego, que al fin y al cabo, el jamás le había dicho a él que sentía algo fuerte. Juan no pataleó pero lloró, y mucho.
Quizás por ser tan jovencito, llevó sus sentimientos muy lejos, a un lugar escabroso, que no le pertenecía a mi amigo.

Pero como digo siempre, la verdad duele sólo al principio. Juan es joven, lindo, y con miles de buenas cualidades. Sin duda, va a conseguir a alguien que le sepa dar lo mismo.

Pero Ale... bueno, todo el entorno de Bruno, había empezado a pensar que Ale había desaparecido de su vida. Pero no fue así.

Unos domingos atrás, Bruno y Diego iban caminando para el cine (Yeah, a cinema-lover, gosh!) cuando un auto para. Era Ale.

Metiendo la excusa de que había venido a visitar a un amigo, le dice a B:

- Metete en el auto, tenemos que hablar.

Cuando Brunis, me dijo esto, no había muchas opciones de lo que podía haber ocurrido: Ale no podía estar embarazado, ni tener la sospecha de eso, así que lo único sano que quedaba en mi mente para pensar era rogarle para volver a estar juntos.

Bruno le pide a Diego que lo esperara y se mete en el auto. Ale le da una carta y le dice cuánto lo ama, que no va a dejarlo ir, y el puro bla bla que me conozco de memoria a saber:

Rogar-recriminar-sermonear-reflexión-respuesta del auditorio.

Mi amigo le fue claro:

-Lo nuestro está perdido, y ya no te quiero en mi vida. Lo quiero a Diego.

Y como una perfecta telenovela venezolana, se bajó del auto, leyó la carta, la rompió en miles de pedacitos, y se fue con Diego al cine, como habían planeado.

Eso fue hace un par de semanas, ahora Bruno, después de una terrible gripe (no porcina, pero mi amor, quedó flacucho) está conviviendo con Diego, felices, con sus tropiezos pero sin emparchar, solucionan las cosas.

En fin, Marta, la madre de Bru no sabe nada de esto. Estamos a la expectativa de lo que dirá...

domingo, 3 de mayo de 2009

Y no lo podía creer.

Hoy me encontré con mi adorada loca del Benito. Siempre tan linda ella.

Fui a la pollajería y me la encontré sentadita fuera de su casa. La pollajería estaba cerrada asi que cuando volvía, fumando un cigarrillo, siento su voz:

-Nena, vos, sí, vos. No hay que fumar...

-Sí, tiene razón.

-Mirá, querida, yo tegno 70 años y jamás fumé, (por Dios, está mejor que yo), y siempre comí sano (no, no siga, está mejor que yo), y... y siempre fui de hacer ejercicio. (¡¡¡¡¡Por Dios está mejor que yo!!!!)

-Mire qué bien. Huh... (avergonzada).

-Porque Gustavo, el de acá en frente (¿quién es Gustavo, señora? Ah, claro, el de acá en frente) fumaba... vos no sabés cómo fumaba. Y cuando su esposa me dijo que había muerto...no, yo no lo podía creer.

-...

-¿Vos sos la que da las vacunas?

-(WTF!?, mejor le sigo la corriente). Claro, soy yo.

-Mirá, yo estoy tratando de convencer a mi vecino que se la de, pero cabeza dura, dura, dura.

-Mire usted, y... es un peligro.

-Vos convencélo.

-Voy a tratar, señora.

-No me digas señora, soy joven.

¿Huh? La loca del Benito está mejor que yo. ¿Puede ser la situación más decadente?