viernes, 18 de septiembre de 2009

Yo tenía

Yo tenía, antes hace dos años (cuando estaba en 9°no) un profesor de los de antes. Y con eso me refiero a esos profesores que se te presentan todas las clases puntuales, de traje y corbata, que te tenés que parar cuando entran al aula y sólo sentarte cuando él lo permite. Uno de esos profesores que son serios, sólo faltan cuando tienen una enfermedad machasa y que su rostro no deja entrever ningún pensamiento.

Así era mi profesor, persona que paso a describir detalladamente. Cermelo, así es su apellido. Así era el apellido de mi profesor de matemática.

Cermelo tenía la característica de tener miles de problemas (como todos) pero su particularidad era que al entrar en clase, no los dejaba del otro lado de la puerta, sino que los exponía ante nosotros de dos formas:

a) De forma brutal: nos gritaba a más no poder, le preguntábamos algo y nos decía "¡miren el pizarrón!" aun cuando en el objeto en cuestión no había nada escrito.

b) De forma analítica: nosotros pasábamos a ser Freud, y él nos contaba su vida, sus problemas, lloraba, etc.

Sé que muchos lectores dirán que quizás eso es injusto para nosotros y bla bla bla. No.
No lo era.

Como decía, él tenía problemas serios, entre ellos: su yerno había secuestrado a la nieta de Cermelo allá por un veintipico de Febrero de 2007 y hasta el día de la fecha, no la devolvió. A su hija le descubrieron cáncer, y estuvo internada mucho tiempo, y cuando salió y quiso recuperar a su hija se comió un culatazo de su ex-esposo.
Al mismo Cermelo le descubrieron cáncer de próstata y tiempo más tarde le sacaron un tumor del brazo izquierdo.

Por eso, para nosotros, verlo salir en los recreos a fumar un pucho como un desquiciado, era moneda corriente.

Sus consejos siempre eran los mismos:

a) Conmigo de política y de fútbol no se habla.
b)Si les doy el brazo, no se tomen de mi codo.
c)¡Miren el pizarrón!
d)Estudiá para Diciembre.

Vale decir que yo no era buena en ninguna de sus dos materias, porque además de matemática, era profesor de Dibujo.

En matemática me saqué un 6 en el primer trimestre, un 7 en el segundo y necesitaba un 8 para el tercero.
Había dos problemas: él no era didáctico y yo no entendía un carajo.

No aprobé un exámen de matemática en todo el año, por eso debo decir que me sorprendió cuando en un momento me abrazó (ya al cierre del tercer trimestre) y me dijo:

-Te eximiste, por la voluntad que le pusiste, sólo por eso.

Por eso no me extraña que después de haberlo odiado todo el año, después de esas simples palabras haya entendido todos sus consejos.

Por eso también, no me extraña que se haya hecho una banda (la cual la componían chicos de Primero de Poli. que lo habían tenido como profesor) en honor a él llamada "Los del Viejo", banda que ha tocado en muchos bares conocidos de La Plata.

Es por eso que tampoco me extraña que al verlo, se me dibuje una sonrisa de oreja a oreja y vaya, y lo abrace recordando aquellas palabras que me dijo ese Viernes del 2007.

18 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Hermosa historia.. me gusto..

Un abrazo con mis saludos fraternos
Que tengas un buen fin de semana...

Lolita y El Profesor dijo...

Algunos profesores tienen ese don de quedar indelebles en el recuerdo de los alumnos pese a todo, Lo.
Bien que lo sé.

El Profesor

Ana Inés dijo...

Antes de leer el nombre me imaginé que era él.

Bárbara dijo...

A mi me pasa algo parecido con una profesora de Matemática, que ya no tengo.
Es de esas que vos decís, de las profesoras "de antes": todos se paran cuando entra al aula, la saludan con respecto, es bastante estricta y a veces puede parecer mala onda pero enseña como los dioses. Todos la odiábamos, y sólo pudimos apreciarla cuando ya no la tuvimos más.

Ely Cadillo dijo...

La putamadre que hermooooooooooosa historia...
Me dio pena, que es de su nieta?

[ D a n i e l a ] dijo...

Yo tmbién tenía uno de esos.
Iturmendi.
Fue profe de Historia, en 9no año.
El único profe que hizo que ese año estudie con ganas esa materia, que odio con todo mi ser.
Y uno de los pocos profes que realmente me enseñaron.

Creo que tmabién tenía problemas grosos. Pero él los dejaba fuera del aula.

SoLciTo* dijo...

Te sirve mas los consejos e historias de vida que ese tipo de prof te enseñan que las materias: matematica y dibujo

Jazmín dijo...

Mi hizo acordar un profesor que tuve el año pasado. De Matemática y Tecnología. Era de esos que no le sacas una sonrisa ni por puta, forro y muy exigente. Nosotros somos un curso que ni aun con un profesor de esos se callan, o dejan de mandarse cagadas. Hasta que un día se calentó, golpeo un PC mientras nos cagaba a pedo y nos tomo lección toda la hora. Todos un 1. Y ahí surgió el respeto, llegaba al aula y todo era silencio.
Todo el curso lo odiaba. Yo lo adoraba, todavía no se porque.

Me gusto mucho la historia!

PD: aunque el mio nunca me abrazo jajajaja

Motek Finster dijo...

Tan joven y tan profunda.
Mis nietas tendrían que aprender de lo que escribís.

Motek

Vanille dijo...

Me acorde de mi viejito Quinterno. Pero el sí hablaba de fútbol. Si me habré bancado clases enteras escuchando de Banfield. Pero esas cosas anecdoticas le valieron un grupo es Facebook. Que grandes esos tipos que dejan enseñanzas.

Mile.- dijo...

Qe linda historia loli, a veces necesitamos una sola palabra para entender al otro realmente,
BesO!

Anónimo dijo...

Me refugio detrás del anonimato para que no se sepa que con este acto estoy rompiendo una promesa.

Concretamente para lo que escribo es para, por un lado, agradecer la dedicación que puso esta chica Lolítica para compartir gratuitamente con nosotros sus relatos; pero por otro lado para meter presión (y fomentar las presiones de demás lectores) para que esta misma chica ponga relatos nuevos, o (en caso de no haber relatos) fotos interesantes, o (en caso de no haber fotos interesantes) fotos en las que ella no aparezca.

De no cumplirse con estos lineamientos en las próximas semanas, nos estaremos reuniendo en Plaza San Martín para iniciar una movilización hasta la Casa de Gobierno de la Pcia.

Besos puercos.

Lolítica dijo...

Underdunk Terwilliger:

¡Sos bonito, eh! Gracias por estar como anónimo.

Un besazo, chiquitino.

Samantha dijo...

Hay una gran diferencia entre ser un buen profesor y una buena persona...
Por lo que escribis, creo, firmenete, que el era una excelente persona.

Underdunk Terwilliger dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Esta chica Samantha ya lo dió por finado, al profesor. Besos para todos.

Fernando dijo...

Son de esas cosas que se entienden sólo con el tiempo.
Abrazos, Lola.

Angus dijo...

Bella historia. Me ha encantado.