miércoles, 8 de julio de 2009

Pueblo chico infierno gigante

Como venía diciendo en un post anterior, era la primera vez que mi nona me invitaba al Círculo Marchigiano* y también, gracias a María, Jesús y Josecito, la última por elección propia.

Llegamos y logré zafarme de las piernas de esas viejas, pero con consecuencias: salí pareciendo la Srta Gertrudis Rococó, despeinada (nada raro), remera subida, y acomodándome las botas ¿Qué tul, señores? ¡Ahí tienen a María Pechuga!

Ni bien llegamos, abrí la puerta de la camioneta y cuando miré la puerta de entrada que daba al hall, pude divisar a mi nona, Doña Petrona, quien ya estaba haciendo sociales.
Nos quedamos un rato en la camioneta, y después vino mi nona diciendo que ya podíamos entrar, y una sarta de otras cosas, que no quedaron registradas, porque no proceso más de cinco palabras al mismo tiempo (y eso, es una cifra generosa).

Entramos y nos acomodamos, pero los que estaban en la mesa eramos todos, menos Doña Petrona (mi nona). Claro, estaba charlando y necesitaba saber los últimos chusmerios de la farándula.
Faltaba mucho para almorzar, y mi estómago empezaba a dar señales de vida, porque no había desayunado, asi que decidí ser discreta, y levantarme para ir al baño, pero de la nada, ni bien me levanto mi nona me informa:

-Directamente te vas a sentar allá, porque ¿sabés? somos todos un grupo, y queremos estar juntos.

- (Mi estómago realmente se escuchaba. Necesitaba actuar urgente) No hay problema, noni.

Me fui para el baño, no sin antes perderme porque era todo un fucking laberinto, y mi sentido de la orientación cuando te dicen "Andá hasta el fondo y doblá a la derecha, pasá la cortina roja y después seguí un poco más que vas a tener que doblar de nuevo" es la de una babosa.

Pero saliendo victoriosa después de unos veinte minutos, volví, y cuando llegué a mi mesa, mis cosas estaban en otro lugar:

-¿Por qué tardaste tanto? Bueno, no importa, no me digas. Al final te sentás en otro lado.

-Huh, bueno. (Puteando hasta quedarme sin repertorio)

Siguieron enroscándose mientras hablaban de las personas que estaban por llegar, asi que bloqueé mi mente, y prendí un pucho.

Todos llegaron, felices y contentos. Cuando nos sentamos, los mozos -sí, los Boy Scout, señores, ¿qué tul? Somos finos. Bueno, estos muchachos no lo eran tanto... casi me tiran un café encima- empezaron a servir. Y uno de los amigos de mis nonos, a quien había visto antes, y no soportaba, me dice:

-¿Vos sos yema? ¿La que estabas en Fontana Di Trevi la otra vez?

- (No, en realidad soy Pipin Longstocking, pero me hice la cirugía para parecerme a "yema"). Sí, soy yo, Gema.

-Uy, disculpáme, no te había reconocido. ¡Cuánto tiempo pasó!

-(Un mes, no más, ¿y tanto cambié? Eso que no comí tanto.) No hay problema, suele pasar.

El resto transcurrió sin sobresaltos, hasta que llegó Bruera, y la Consul. Vale aclarar que todos hablaban la Consul esto, y lo otro, allá y acá. La alababan. Y se me ocurrió pensarla como la mujer maravilla.
La imagen se me fue al carajo cuando la vi y la escuché hablar. Mon dieu! Largue el pollo, señora, usted puede.

Bruera se sentó, comió dos porciones de Lasagna, se levantó, dio un discurso cualquiera porque no se acordaba lo que decía el bosquejo, y se fue a vaya saber Dios donde. No me interesaba, pero me hubiera podido escapar con él.

Todos hablaban y yo no entendía de quién. Si van a criticar, por lo menos quiero conocer a la persona. Pero en ese pueblo tan chico, el infierno no era grande, era gigante. Y yo no pertenecía ahí.

Mi nono me sacó a bailar, y antes me fijé que no hubiera cámaras filmando la fiesta 'tan hermosa' con un tipo desafinando, y moviéndose como si creyera de que cantaba bárbaro.

Se me aguó la tranquilidad cuando mi tío me dijo:

-Tranquila, hay un video. Me lo acaba de decir Pepa.

-¿Eh?

-Sí, lo vamos a ver el Domingo (día del Padre) cuando comamos.

Por lo menos me quedo tranquila de que mi traste va a ocupar toda la pantalla y con ustedes, señores y señoras: Mi tío Lalo.

* (Si mi nona se entera que mi vieja me tiró hace un rato la entrada, y la tuve que sacar del tacho de basura para ver cómo mierda se escribía "Marchigiano" me retira el saludo. Hmm, voy a pensar alguna forma de que se entere)

12 comentarios:

Sofi ♪♫ dijo...

Jajajajajaaaaaaaa CADA FAMILIA UN MUNDOOOOOOOO!

Las acotaciones me matan jajajaa!

Alicia Seminara dijo...

Qué genial lo que relatás y cómo lo relatás!

La verdad que no hay cosa más graciosa que cuando se juntas varios nonos y nonas y charlan! Y comen! Y toman!

cosasimpropias dijo...

q garron las salidas obligadas. me gusta mucho tu estilo de escritura.
un beso

Adolfo Payés dijo...

Un gusto disfrutar de tus escritos.. excelente.. me quedo con tu exquisita presencia escrita.

Saludos fraternos
un abrazo con mucho cariño
besos

Lolita y El Profesor dijo...

Es cierto... Eso dicen: pueblo chico, infierno grande. A veces es mejor el anonimato, ¿no?

Lolita

Agustina R. dijo...

Totalmente de acuerdo con Lolita.
Y las familias son todo un tema!

Irene dijo...

Me encanta como relatas, muñeca!!!!

Toda una novelista!! jajajajajaa..


Excelente el post...y excelente la familia!!

La amante dijo...

jaja! que gracioso! yo no sé si hubiera aguantado mucho ahí, que paciencia!!! pero que anécdotas para la posteridad!

Antes tenía otro blog y ahora soy payasa dijo...

Increíble, Soy de las que cuando no soporta una reuniòn que es imposible de postergar, opto por dejar mi cuerpo en la fiesta y llevarme mi mente a otro lado, el que sea.

Eso de dejar el cuerpo en la fiesta sonó mal, no? podría reescribir esa parte, pero siempre es divertido darle material a los mal pensados...jajajja

(perdón, suelo reirme de mis propios chistes idiotas).. jajjaja
Besos niña, me encanta tu blog.

Alexis dijo...

Muy linda tu nueva imagen,saliste PRECIOSA, jaja.

Yo quiero ver ese video!

Angus dijo...

Buenísimo.

ALan dijo...

cada familia es un tema, la mia es un a bolza de gatos. pero es mi bolza de gatos.... se entiende.
gemy escribis muy bien me encanta te kiero mucho .....Alan....