viernes, 3 de julio de 2009

Basta de palabras.

No es que dejo de postear para crear más intriga, aunque sé que lo hago al no hacerlo. Sólo es que me cuesta recordar esa historia no tan lejana. No hay que hacer mucho para hacerlo, pero sigo recordando... y acá voy.

Antes de entrar a la casa de Sig llamé a dos amigos, para asegurarles mi bienestar. Él sólo me sonreía.

Entramos de la mano a su casa. Era un pasillo largo, y tuvimos que subir unas escaleras, y ahí estaba la puerta, allí se abría su mundo.

Sacó sus llaves y abrió la puerta. Después de mostrarme su departamento, me senté en su cama:

-¿Qué querés tomar, Gema?- me dijo.

-Mate.

-Dale, voy abajo a calentar el agua y vuelvo. ¿Sí?

-Bueno. Yo mientras veo mis escritos. ¿Puedo?

-Son tus escritos, Lo, podés hacer lo que quieras con ellos.

-Tenés razón, bueno, andá, te espero.

Me quedé mirando su pieza, sus cosas, su computadora y su ropa.
Después saqué mis escritos y los fui hojeando uno a uno. Estaban todos, y hacía tanto que no los tenía en mi poder, que me sentí rara, sabiendo que todo ese montón de hojas lo había escrito yo.

Sig, tardó muchísimo en calentar el agua, casi como que fabricó el termo, el mate y la bombilla.

Cuando volvió, puso música. Empezamos a escuchar a Lenny Kravitz, uno de mis cantantes preferidos, y a continuación se sentó en el piso.

Empezó a hacer el mate casi como un ritual. Sacándole el polvillo a la yerba, acomodando la bombilla y haciendo otras cosas que ya no me acuerdo, pero sí recuerdo haber soltado una carcajada.

-Sig ¿qué hacés? ¿sos obsesivo?

-Jaja, no, preparo el mate. Lo que pasa es que vos no debés saber cebar como corresponde.

Me saqué las sandalias y me senté de cuclillas en el piso, tal como él había hecho.
Nuevamente hablamos de cosas triviales, y nos reímos, mucho. Él me hacía reír hasta quedar colorada.

Notó cómo suelo mover las manos, mis gestos, mis sonrisas, sólo para expresarme.

Pero de pronto un silencio irrumpió en la habitación.

-¿Qué pasa?

-Nada.

-Entonces ¿por qué me mirás así?

Ya no había nada más que decir con palabras.

Me di cuenta de eso cuando se me acercó y casi entre violenta y sutilmente me besó.

22 comentarios:

Antonella dijo...

Me encanta lo que escribís. Y esa historia tuya es genial.

Un besito!

exiliada dijo...

Nada.
Esa palabra a veces está tan llena de todo.
Un abrazo!

Sofi ♪♫ dijo...

Primero, AMO a Lenny Kravitz (además le re doy, pero ese es otro tema)


Segundo... los besos son palabras. Las que pocos pueden decir.


Tercero: Me encanta la manera en que escribís, creo que siempre te lo digo, pero es hermoso. Simplemente hermoso.

Agustina R. dijo...

Es verdad que estás creando intriga! Y qué situación, quiero saber como continuó!

Anónimo dijo...
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Lolita dijo...

Amo que comenten, pero pido que si van a comentar como anónimos, dejen su nombre o un apodo para que pueda reconocerlos. Y sino agreguenme a su msn y me lo dicen en la cara.

Gastón dijo...

Un beso vale mil palabras
(o quizás algunas, pero lo vale)

Anónimo dijo...
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Adolfo Payés dijo...

El beso.. la cita , la entrega, el amor..

Excelente..

Saludos fraternos con mucho cariño
Un abrazo muy grande

Besos..
Buen fin de semana

Pau dijo...

¿Cuántos años tenía Sig?
Quiero saber cómo sigue, che...

Selma dijo...

Hola como va? que linda la historia que contas te voy a visitar mas seguido...

Bárbara dijo...

Me dio mucha ternura la situación. Y qué lindo cuando ya no alcanzan las palabras (o mejor dicho cuando ya no hay palabras)... y llega el momento del beso.

Florencia dijo...

Un beso pueden ser miles de palabras, puede ser muchos sentimientos que palabras no pueden decir, puede ser algo tan insignificante como algo más que muy importante, hasta crucial.
Un beso y quiero saber cómo sigue esto!

Dr. J dijo...

Me encantó la historia :)

Lolita y El Profesor dijo...

Que lindos los momentos así. Son de lo más románticos.

Un saludito


Lolita

Facundo Desbelado, dijo...

Gracias por seguirme ¡me gusta lo que escribís, nos estaremos leyendo! ¡Saludos Lola!

¿Lesbiana? dijo...

el tema del ritual del mate me encanta, primero porque es algo muy nuestro y marca de nuestra identidad y segundo porque le da un valor mucho mayor a ese hecho tan lindo de compartir un mate.

Sr Cincuentón dijo...

Bueno Loli, son sin duda una gran generadora de suspenso!

Charlie dijo...

UUUaaaauuu que buena historia, ojala contaran algo así de mi, solo que no tomo mate, en todo caso sería terere. Besos

Matías dijo...

Y qué pasó después del beso?

Ahora también estoy en twitter: @diariodematias

Ya que no posteo todos los días, twitter será otra forma de dar a conocer "El Diario de Matías" XD

Esperaré la segunda parte de tu historia :)

Antes tenía otro blog. Ahora soy payasa dijo...

Niña, me encanto de sobremanera tu relato.
Cuando ciertos gestos dicen más o hacen que las personas sienta más. El momento exacto del acercamiento, mágico.
Cariños.

suspiros dijo...

De entre lo hermoso de blogear es que encuentras personas de todo el mundo, tu estilo es tan diferente, hay palabras que no entiendo pero supongo que es normal. Mate es una especie de te?

Creo que eres la única argentina que leo, es un gusto. Además me gusta. Saludos.