viernes, 17 de abril de 2009

Débil e impasible.

Yo tenía un poquito de temor de que todo se fuera a la reverenda mierda. Y parece que así fue.

Bruno me dijo que Juampis (más tarde lo daré a conocer) estaba por llegar en unos minutos. Desesperada le dije:

-Contáme TODO.

Ale le pidió disculpas, no paró todo el Domingo de mandarle mensajes. Aceptó que estuvo mal y que tiene un carácter choto. Bruno no aguantó más, y le dijo:

-Esto viene pasando en forma continua y no me hace bien.

Pero él siempre dispuesto, y con su buena onda, lo invitó a cenar a la casa, ya que era noche de pascuas, pero sin compromiso. Le regaló uno de esos riquísimos huevo de pascua (sí, soy una gorda, amo el chocolate, mi amor imposible) y para colmo, él... nada.

Creo yo, le mandó todo el fucking día mensajes de que lo quería y todo su discurso, y cuando tiene la oportunidad de ser atento con Bru, no lo es.

Y Brunis que se fija un montón en los pequeños detalles dijo:

-Ale no me dio nada, en cambio Juampis me dio uno reeeeeeeee grande. Y encima, hoy Ale me viene a decir que yo era súper lindo, mis ojos... todo. Que me amaba, pero que no me iba a esperar mucho, que más de una semana n aguanta porque no quiere quedarse solo.

Bru y yo sacamos la conclusión de que cuando realmente se ama, se espera.

Bruno no lo probó, le dijo lo que estaba pasando, que estaba por conocer a alguien (ahí entra Juampis en la historia) y a Ale no le dio celos para nada, en cambio, siguió con su discurso:

-Tenés que entenderme cómo soy y bla bla bla.

Le sigue mandando mensajes, diciéndole que lo extraña, pero que es él (o sea, Bru) el que tiene que cambiar.

Me parece raro lo que hace Ale. El hecho de que sí o sí tenga que comprarlo con su parla, porque sino se siente un gran perdedor. Y cuando logra tenerlo de vuelta en sus brazos, vuelva a sus andadas, a su mal humor, a su histeriqueo, o todo lo contrario: su impasibilidad, hasta en la cama.

Juan tiene 19 años, es barman, y trabaja en un restaurante... lo mima un montón a Bruno, le dice cuánto lo aprecia sin pasar un sólo día.

Y Bruno, no sabe, no habla, no ve, no piensa. Sólo aparece su reflexión:

-Gema, mi corazón es débil.

6 comentarios:

yacasinosoynadie dijo...

las relaciones interpersonales son una locura... En ocasiones sabes que no puedes estar con una persona pero te niegas a entenderlo y persistes sobre utopías tontas... es terrible.

Q dijo...

Que lindo, Gema. Me gusta mucho como contas las historias.
Tenes un gran poder de observación.
Hasta la próxima huida.

Adolfo Payés dijo...

Siempre es gusto leerte y disfrutar de ellos.

Te dejo mis saludos fraternos con mucho cariño.
un abrazo inmenso.

besos

Maru dijo...

Te devuelvo la visita y gracias por tu comment y muy lindo el blog.

Paula (Bera) dijo...

Preciosa, pienso que Ale solo se quiere a sí mismo, y como todo narcisista necesita de la admiración anegada de Bruno.
Ojalá Bruno se de otra oportunidad, pero por otro rumbo.
Besos enormes, chiquita!!!

Paula (Bera) dijo...

TE DEJE UN REGALO EN MI BLOG.
TE ESPERO!!
BESOS!