domingo, 1 de febrero de 2009

Pedir limosna.

Me doy asco.

Estoy consumida cual pucho en su cenicero. Con o sin ganas de nada.

Me saco el esmalte con las uñas, mientras espero encontrar a alguien del cual no cansarme porque siempre me pasa eso. Porque me pudre que me pase eso.

Quiero estar con alguien que me entienda, que me de mi espacio, que sepa cuándo me estoy aburriendo y que sepa abrazarme en el momento correcto. Que me haga sonrojar y que le guste cuando me enojo.

¿Pido mucho?

Espero que sí. Espero pedir mucho y que me lo den, espero tener mucho y darlo. Espero que un rayo me parta, pero morir felíz.

Y espero, espero que vos te des cuenta de lo que tenías, y pudiste ganar, pero terminaste perdiendo por esperar.

7 comentarios:

Paula de Bera dijo...

Pedís mucho y está bien. ¿Por qué conformarse con menos?
Uno pide en la medida de lo que está dispuesto a dar.
Va a aparecer ese príncipe que te ame por lo que sos, dale tiempo al tiempo. Soy una convencida que cuanto más deseamos enamorarnos, más huyen.
Te hablo como si fueras mi hija y por experiencia: caminá y disfrutá, no corras. Cuando se camina se observa mejor el panorama.
Besos!!!

Vicky dijo...

Siempre es mejor pedir de más, saber como es uno y buscar algo acorde.Siempre.Y de los tropiezos, lo bueno es q se aprende!

HUGO dijo...

Ehhhhhhhhhhhhhhh, es difícil de comentar esto, ojalá alguién te entienda y comprenda, besos.

R! dijo...

Cada cual con su mambo ¿no?, yo te comprendo.
El dia va a llegar, el día que dejemos de pedir.
Te adoro Amiga(=

Walteriot dijo...

Perdón que me meta en temas de mujeres pero si de algo te sirve, mi consejo es que no te concentres tanto en lo que vos necesitás, sino que prestes atención a lo que el otro necesita. De esa forma es menos dificl que te canses del otro.

migul dijo...

Nada, yo creo que el amor lo tiene todo

depende dijo...

Creo que todos pedimos más o menos lo mismo. Me gustaría saber cómo siguen tus historias con las generaciones de capas superiores (viejos, bah). Parece que no muy bien.

Ah, no entendí tu comentario en mi blog...

En unas horas me voy a Perú, tengo mil cosas que hacer y no encuentro las pastillas potabilizadoras ni las otras, qué ansiedad.

Un abrazo grande,
cuidate, eh.