jueves, 8 de enero de 2009

No.

No te extrañes al verme tirada donde me empujaste, tampoco si me ves tambalear en el viento desorbitante.
No te extrañes si te aconsejo ponerte el cinturón de seguridad y tampoco si te ayudo a quitártelo, porque ese ni ningún otro te evita que choques.
No te mientas, no te manches, sólo sanáte.
No te desgarres con tus ojos de mármol.

No me digas que no te diga no.

Lola.

1 comentario:

Jorge Alberto Aguiar Díaz (jaad) dijo...

De Camus:

Un hombre rebelde es un hombre que un día dice NO.