jueves, 24 de diciembre de 2009

Y otro más.

¡Felices fiestas para todos! Disfruten, señores.

martes, 15 de diciembre de 2009

Mamá.

-Mamá...
-¿Qué?
-El Papa Juan Pablo II ¿de dónde es?
-¿De dónde te parece que es?
-¿De Polasia?
-...


(Conversación entre mi mamá y yo hace ya unos años.)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Supermercado.

Esto no ocurre sólo en los supermercados, sino en todos lados.

¿Dónde carajo quedó el "permiso", "perdón", "por favor", "gracias", etc? Son buenos modales, señores.

Me pasó ya varias veces en algún que otro lado, pero lo que pasó el otro día en el supermercado me sacó de las casillas.

Estaba en el súper que se encuentra a la vuelta de mi casa, comprando unas galletitas porque moría de hambre, cuando un hombre rubio y bien parecido pero apático se encontraba delante mio a la hora de pagar.
Lo he visto antes, sé que compra seguido ahí, pero nunca le escuché la voz.

Se da vuelta y con su codo (hombre alto) y me pega. Sé que fue un accidente, espero su "disculpá" pero nada. Lo dejo pasar, no le doy importancia, o al menos trato.
Lo hace nuevamente, pero ésta vez con más intensidad y como si pudiera llevarse el mundo por delante.

-Yo: ¡Flaco! Decíme una cosa ¿de dónde venís vos? ¿del primer mundo?
-Rubio: ...Eh..
-Yo: Parece que sí, yo te enseño: se dice PERMISO, y también te enseño otra: "DISCULPAME". ¿Aprendiste?
-Rubio: Perdón.
-Yo: Muy bien, aprendés rápido, eh.

Cuando se lo conté a mi madre me dijo que se lo podría haber dicho de otra forma, con más tacto, y sé que sí, pero me sacan ese tipo de cosas.

¿Tan difícil es tener buena educación, o en su defecto, aplicarla?

domingo, 6 de diciembre de 2009

De pende.

Claro que no toda mi infancia se limitaba a triángulos parentales, discusiones y divorcios.

Siempre había diversión.

Cuando era apenas una infante coqueta, solía maquillarme (la sombra en la boca y el lápiz labial en los ojos) para parecerme a mi mamá, quien usaba collares, se pintaba las uñas, se maquillaba y usaba tacos altos.

Siempre agarraba sus botas que me llegaban hasta la ingle, porque era un piojo caminando, y aun así no me importaba.

Un día, común y corriente, yo estaba completamente desnuda y con las botas y los collares de mi mamá, maquillada como yo pensaba que era increíblemente prolijo y original, y tocaron timbre.
Era un vecino que venía a preguntar no sé qué cosa, cuando salgo disparada corriendo por la vereda para que mi mamá no me alcanzara, toda desnuda y con las botas de taco alto puestas.

Pobre... desde ese día que está con el miedo que me haga vedette.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

...Se rascan, se muerden, se asesinan.

Hoy ya no importa cómo escribo, hoy ya aprendí mi especialidad, como una persona real.

Te conocí.

Tu barba hace que me ardan los labios cuando te beso, tus brazos imaginándolos gigantes hace que alcances a abrazarme en demasía y me vivas llamando con la mente, apareciendo yo, esa chica que vio cuando no dejaban que te fueras de tu sueño, que vio cuando te hacían torpe pronunciando esas palabras.
Tus excesos, en aquellos tiempos, fueron los míos, y tus cuidados, mis peligros favoritos.

Te rompiste y te sané de a poquito con antibióticos para que no volvieras a enfermarte porque sos frágil, inflamablemente humano.

Olfateo tu cuerpo para ver qué olor emana.
Mi sufrimiento era el tuyo, y el tuyo me lo adueñaba para que fuera mío.

Me gustás sin excepciones, sin reglas o limitaciones.

Y en mi enésima llamada, contestás mientras escuchás un "buena suerte, te quiero y hasta luego".

viernes, 27 de noviembre de 2009

Apuntes.

Me maté estudiando este último tiempo, porque el año pasado me llevé una sola materia, y pensé que era la muerte, entonces este año me reventé para no llevarme la misma materia, y parece que sirvió.

El lunes me dan la última nota, y hoy falté al colegio porque quería relajarme.
Me di cuenta que estuve descuidando el blog, y descuidando los comentarios hacia los demás, por eso ahora me voy a poner a comentar a full, no los dejé de leer, pero sí de comentar.

Hubo bastante mal humor de mi parte en estos días, pero parece que fui soportable porque nadie me echó de ningún lugar.

Pareciera que ahora soy la misma Gema de antes, la que escribe, habla, se ríe, y está de bastante buen humor. Me siento aliviada.

Claro, que no todo fue el colegio, sino en la facultad me pego un tiro, sino que hubo un conjunto de varias cosas internas que me hicieron estar así.
Simplemente decidí solucionarlas, y ya estoy bien.

Me calzo el mate, agarro un papel y un lápiz, y comienzo a escribir...

jueves, 26 de noviembre de 2009

Vacaciones.

Termino el colegio el lunes y me pongo a full con el blog, prometo, prometo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Aborto incompleto.

Nací el 5 de Junio del '93, cuando de a poco se avecinaba la tormenta entre mis viejos, lo que años después se convertiría en su separación con gritos, insultos e incidentes de por medio como siempre los ha habido.
Siempre mi vida se limitó a un triángulo, a una familia de tres donde nunca se encontraba la pareja parental juntos, así que así me crié, y superándolo o no (porque ese es otro cantar), me acostumbré.
Mi papá nunca estaba en casa por su trabajo, el cual siempre se concentraba en Capital Federal, y quizás es por eso y por tantas otras cosas que no tenemos una relación fluída.
Es por eso que como dije, mi vida se limitaba a un triángulo: era mi mamá, mi hermano y yo, o sacando a mi mamá, mi papá y los mismos últimos dos.

Cuando escribí lo anterior, creía que era absurdo, y luego comprendí que si no lo escribía, era como estar encerrada en el ghetto del nunca jamás, una mochila que me hacía cargar ladrillos indecentes.
A veces cuando uno cree y siente que todo se le viene encima, se agarra de la rama más fina que encuentra para no convertirse en el olvido, cenizas, o peor:

Lo mismo que reprocha.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Ruta.

Maggie, Cande, Giu y yo por entrar a Rutra Bacalao, boliche conocidísimo de La Plata.
Era la fiesta de Egresados de mi colegio.
Las cuatro riéndonos, disfrutando pero con frío. Nos estamos fumando un pucho cuando llega el novio de Giu, que de hecho era compañero de primaria de Radamés, lo saludamos y enfilamos para el boliche.

Una vez adentro, transcurrida una hora, me encuentro (después de bailar a full, después que Peti, mi compañera de colegio se me cayó cinco veces arriba por su estado pésimo) con una amiga que hace siglos que no veo. Nos quedamos hablando y nos despedimos.

Puta madre... perdí a las chicas y tengo la plata de ellas. No las encontré más. Era un antro.

Las busqué... di vueltas por el lugar mientras las buscaba.

o3:15
Un flaco intenta darme un beso. Me corro. Sigo caminando.

03:20
Cuarta vuelta por el boliche. Otra vez el mismo flaco trata de darme un beso, me corro, con la diferencia que un flaco me agarra de atrás y el que me quería dar un beso me empieza a manosear.
Hago fuerza y me suelto, le pego una trompada al flaco, se cae al suelo, le sangra la naríz.
Vienen dos patovicas, les digo lo que pasó, me alzan y me llevan a la puerta del boliche, mientras (a upa) alcanzo a darle a un amigo la plata para que se las de a mis amigas y se puedan ir.

03:30
Me sacaron del boliche... me tomo un taxi y fin de la noche.

Excelente. ¿No?

jueves, 29 de octubre de 2009

La idea es...

Poner un tanguito de Gardel, comer gomitas, tomar café. Llamar a Maggie, pedir juntarnos al día siguiente.

Y escribir... sobre todo escribir.


Quizás esté subiendo algunos de esos escritos, ya veremos. Mientras tanto, sigo estudiando para los finales.

Novedad: La loca del Benito ha pintado y refaccionado toda su casa, lo anda gritando por la calle, chocha de la vida, sonriendo y puteando al mismo tiempo porque el pintor no escucha cómo tiene que pintar, diciendo:

-Porque yo trabajé muchos años en tu oficio, nene.

domingo, 25 de octubre de 2009

Trajín.

Después de haber pasado un lindo fin de semana (el cual no termina), después de haber ido a ver a Charly García a Vélez, y haber cantado, saltado y bailado a más no poder, descanso, tomo unos mates, me fumo un pucho y me relajo mientras pienso qué va a pasar ahora, qué voy a hacer.

Y se me ocurre una idea... excelente.


(Luego les cuento)

lunes, 19 de octubre de 2009

Llorando un río.

Estoy por indisponerme. Esto de ser mujer me está yendo para la mierda.

jueves, 15 de octubre de 2009

A quien corresponda.

Dale... sonreí. La vida es bella hasta en sus peores momentos.

domingo, 11 de octubre de 2009

¿Vos decís?


Yo te digo que esto parece un feto. ¿Entendés?

jueves, 1 de octubre de 2009

Soy ahí donde no pienso, y pienso ahí donde no estoy.

Quien te promete una vida llena de pasados, te promete una vida llena de repeticiones. Te promete un infierno.

Las promesas son descoloridas y aburridas, son ilusiones sin factura y palabras sin acento.

Por eso llega un día en el que después de ducharte y estremecerte, te acostás mirando el techo como si te hubieras despertado de una cura de sueño y pensás cuán agradable fue que lo accidental no haya salido como lo planeado.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Lluvia.

Fin de semana excelente. Me divertí, me reí, dormí la siesta, comí, etc, etc.

En realidad... la semana en sí.

Amados míos:

¡Me saqué un diez en matemática!

Todo estable, voy bien, y espero que todo siga así.

¿Y ustedes cómo están?

viernes, 18 de septiembre de 2009

Yo tenía

Yo tenía, antes hace dos años (cuando estaba en 9°no) un profesor de los de antes. Y con eso me refiero a esos profesores que se te presentan todas las clases puntuales, de traje y corbata, que te tenés que parar cuando entran al aula y sólo sentarte cuando él lo permite. Uno de esos profesores que son serios, sólo faltan cuando tienen una enfermedad machasa y que su rostro no deja entrever ningún pensamiento.

Así era mi profesor, persona que paso a describir detalladamente. Cermelo, así es su apellido. Así era el apellido de mi profesor de matemática.

Cermelo tenía la característica de tener miles de problemas (como todos) pero su particularidad era que al entrar en clase, no los dejaba del otro lado de la puerta, sino que los exponía ante nosotros de dos formas:

a) De forma brutal: nos gritaba a más no poder, le preguntábamos algo y nos decía "¡miren el pizarrón!" aun cuando en el objeto en cuestión no había nada escrito.

b) De forma analítica: nosotros pasábamos a ser Freud, y él nos contaba su vida, sus problemas, lloraba, etc.

Sé que muchos lectores dirán que quizás eso es injusto para nosotros y bla bla bla. No.
No lo era.

Como decía, él tenía problemas serios, entre ellos: su yerno había secuestrado a la nieta de Cermelo allá por un veintipico de Febrero de 2007 y hasta el día de la fecha, no la devolvió. A su hija le descubrieron cáncer, y estuvo internada mucho tiempo, y cuando salió y quiso recuperar a su hija se comió un culatazo de su ex-esposo.
Al mismo Cermelo le descubrieron cáncer de próstata y tiempo más tarde le sacaron un tumor del brazo izquierdo.

Por eso, para nosotros, verlo salir en los recreos a fumar un pucho como un desquiciado, era moneda corriente.

Sus consejos siempre eran los mismos:

a) Conmigo de política y de fútbol no se habla.
b)Si les doy el brazo, no se tomen de mi codo.
c)¡Miren el pizarrón!
d)Estudiá para Diciembre.

Vale decir que yo no era buena en ninguna de sus dos materias, porque además de matemática, era profesor de Dibujo.

En matemática me saqué un 6 en el primer trimestre, un 7 en el segundo y necesitaba un 8 para el tercero.
Había dos problemas: él no era didáctico y yo no entendía un carajo.

No aprobé un exámen de matemática en todo el año, por eso debo decir que me sorprendió cuando en un momento me abrazó (ya al cierre del tercer trimestre) y me dijo:

-Te eximiste, por la voluntad que le pusiste, sólo por eso.

Por eso no me extraña que después de haberlo odiado todo el año, después de esas simples palabras haya entendido todos sus consejos.

Por eso también, no me extraña que se haya hecho una banda (la cual la componían chicos de Primero de Poli. que lo habían tenido como profesor) en honor a él llamada "Los del Viejo", banda que ha tocado en muchos bares conocidos de La Plata.

Es por eso que tampoco me extraña que al verlo, se me dibuje una sonrisa de oreja a oreja y vaya, y lo abrace recordando aquellas palabras que me dijo ese Viernes del 2007.

martes, 15 de septiembre de 2009

Hola, inodoro.

Parece que el segundo día de la semana no lo empecé tan bien. Ayer comí tarta que luego de grandes dolores de estómago y náuseas, vómitos y demás yerbas, terminó de una manera grandiosa en el inodoro, a causa de una descompostura.

¿Debido a...? No, no sé.

Falté al colegio... apenas me puedo mover, porque siento "calambres" en el estómago, pero mientras, sigo con el colegio, estudiando matemática y haciendo unas traducciones para Inglés particular.

Ya se me está pasando... bárbaro.

Ahora espero que simplemente pueda estar bien y meterle pilas a mis prioridades, mientras el inodoro sigue recibiendo las miserias de todos, el pobre.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Comienzo de la semana.

Me di cuenta, que, tendría que comenzar a escribir más seguido, por eso creo que lo haré todos los días, siempre que encuentre un huequito.

Comienzo de la semana:

Fui al colegio, y me encontré con noticias nuevas: 9 en Psicología que la tenía baja y 9 en Lengua. Buenísimo.

El tema es que de las tres materias que tenía bajas, subí dos, y Geografía me parece que no la subí, pero además, bajé matemática con 6. Bien, excelente. ¿Qué puedo hacer? Encerrarme. Culo y silla.

Para aquel exámen que tanto había estudiado (Geo), me puso un 3. Llegué a mi casa desesperada, llorando a más no poder, caliente, con bronca y sentimientos de impotencia. Pero me determinó más. No voy a dejar que esto me haga caer.

Está decidido.

Por lo menos mi fin de semana estuvo bastante lindo. Sábado con Q y Domingo relax total.

Ahora dormiré una siesta tranquila, y me pondré a estudiar matemática e Inglés particular.

¿Voy a poder?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Yo te ayudo,

Resulta difícil no expresar mis sentimientos hacia la chorra mayor del curso, nuestra buen ponderada: DTB.

Ayer, estábamos en el recreo (algunos en el aula, entre ellos, Ale, Caro, Alan, DTB, otras y yo).

Caro, Alan y yo matándonos de risa imitando a personajes del mundo del espectáculo y Alexis tratando de ahorcar a DTB con su bufanda.

Yo estaba mirándolos, y no tuve mejor idea que decirle:

-Ale, yo te ayudo.

Fulminante la cara de DTB mirándome, y preciosa mi sonrisa en respuesta a su mirada.

domingo, 6 de septiembre de 2009

La vieja, la juguetería y el rapado.

Como suele ocurrir en todos los casos, cuando tenemos un mejor amigo, entonces, automáticamente, tenemos 500 anécdotas para contar sin importar si son buenas o malas.

Yo también las tengo. Mi mejor amigo, Alexis (somos, además, compañeros de colegio, y casi de banco) y yo hemos hecho las mil y una y todavía nos queda mucho por hacer.

En el verano ( Diciembre y Enero) nos juntábamos seguido (porque vive a tres cuadras de mi casa) y hacíamos de todo.

Un sábado me pasó a buscar y nos fuimos a caminar. Ese día habíamos dicho de raparnos.
En un momento, Ale ve una juguetería y me cuenta que siempre los viejos le compraban los juguetes ahí, etc.
Al mirarnos, ya pudimos ver lo que estábamos pensando.

Lo agarré de la manos, cruzamos la calle y entramos:

Señora: Hola. ¿Qué tal? ¿Los puedo ayudar?

Yo: (Agarrada de la mano de Ale, como si fueramos pareja). Sí, gracias. Mire, estábamos buscando un juego para una nena. Es el cumpleaños de mi hija.

Señora: Ah, qué lindo. ¿Qué edad tiene?

Yo: (Segura) 5 años.

Señora: Acá tenemos juegos de mesa, para pensar, y sino maquillaje, disfraces y esas cosas.

Yo: Ay, qué lindo todo esto. Bueno, llevo éste.

La cara de Ale en ese momento que me apretaba el brazo era inexplicable.

Yo: ¿No me lo envuelve para regalo, por favor?

Señora: Sí, cómo no.

Me cobra, le pago. Y mientras está envolviendo el regalo, le digo:

-En realidad, no es para mi hija, es para mi hijastra, o sea, la hija de él (y lo señalo a Ale). Lo que pasa que uno los quiere tanto que es como si fueran de uno. Nosotros estamos casados hace un tiempito ya.

Señora: Pero si son tan jovencitos... ¿qué edad tienen?

Yo: Él tiene 23 y yo 22. (Y le doy un beso a Ale, que ya estaba a punto de explotar). Ay, amor, espero que le guste a la nena.

Y la señora, metida, agrega:

Señora: Sí. Además, no es lo mismo dárselo en la cara que...

¿Eh? Pobre vieja. Piró. Con Ale nos miramos, me puso la mano en mi cintura, y nos fuimos diciendo gracias y dejándolos desconcertados a los viejos.

Nos estábamos cagando de risa mientras terminábamos un helado cuando Ale ve a una vieja que cruzaba la rambla.

Ale: Ay, Gema, qué ganas de tocarle el culo a esa vieja.

Yo: (Sacándome las ojotas y mirándolo) ¡Vamos!

Empecé a correr lo más rápido que podía cuando Ale me gritaba "¡Esperáme!". Cuando me alcanzó, él se adelantó y yo me acerqué por detrás de la vieja, y le mandé la mano de lleno.

Vieja: ¡Ay, qué susto!

Yo: ¡Te gustó, eh!

Ale: Jajajajajajajaja.

Yo: ¡Ale, corré!

Alexis no podía dejar de reírse de la cara que puse cuando le toqué el culo a la pobre vieja, que no debería haber tenido una alegría en 20 años.
Corrimos como 5 cuadras sin parar mientras tratábamos de hablar de todo y al mismo tiempo.

Cuando paramos, creo que había empezado a llover. Se quedó un rato en casa, y nos reímos bastante.

La idea de raparnos la cabeza, ya se nos había ido.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Disculpas.

Sepan disculpar porque no tuve tiempo para postear. Leí los últimos comentarios. Gracias por todo. Y, sí, próximamente estaré escribiendo más tranquila y con más tiempo y libertad.

Mientras tanto, les pido mil disculpas.

¡Saludos, amores!

martes, 25 de agosto de 2009

El otro agujero.

Sé que estoy colgadísima con el blog y eso es algo que quiero cambiar.

Otra de las cosas que no quiero hacer, es contar sólo cosas puntuales y no las cotidianas.

Pero también es verdad que con esto de la gripe, en el colegio nos están matando. Como sabían, tuve exámen de geografía (cagada hasta las patas después de estudiar muchísimo) y todavía no sé el resultado. Tuve otros exámenes, entre ellos, uno de historia, hoy. Me fue bárbaro. Estoy casi segura que fue así.

Como tenía tres materias bajas (psicología y filosofía por una causa personal, y geografía porque la mina no tiene un criterio válido y coherente para evaluar) me tuve que poner las pilas. Psicología y filosofía las subí, y me queda ver geografía.

Lo bueno de todo esto, es que, aunque ando a los pedos, también tengo tiempo de reírme.

El sábado fui a lo de mis nonos, en parte para divertirme un poco y por otra parte porque extrañaba los gritos de mi nona retando a mi nono.

Así fue que a la mañana les toqué timbre, los abracé, subí, tomé quichicientos cafés y me divertí un rato.

Mi nono compró un televisor, entonces un amigo de la colectividad italiana que yo ya conocía y él, se pusieron a armar una mesita para acomodar el objeto en cuestión.

Mi nono (N), y su amigo Mingo (M).

N: Mingo, cambiaste de agujero.

M: Y si, de vez en cuando hay que cambiar, bah, cuando se puede. Hace bien.

(Yo, a punto de estallar en una carcajada y mi nona concentrada buscando la ley de alquileres que "van" a aprobar).

N: Sí, tenés razón, a veces hace bien cambiar de agujero. ¿O no, muñeca?

Nona: ...

M: Me parece que tu marido está medio zafadito hoy, eh.

N: ¡Nono, calláte!

Y ahí, está. Me sentí excelente. Estaba de nuevo en mi mundo.

domingo, 23 de agosto de 2009

Finde tranqui.

Fue un lindo fin de semana. Ayer con Q, y tranquila después de los horribles 10 días estudiando a full para geografía.

Disculpen que anduve desaparecida. Ya estoy mejor. Hoy es un día para no aburrirse, para salir y pasear.

Hermoso sol. Bella mañana.

domingo, 16 de agosto de 2009

Casorio en puerta.

Recordarán, aquellos que han seguido la historia de Bruno (un muy buen amigo mio) y sus amores que terminó finalmente yéndose a vivir con Diego.

Cada vez que hablo con él, me dice cuán maravillosa es la convivencia, que valió la pena haber pasado por esas dificultades para terminar donde está hoy.

Hacía bastante que no escribía de él, porque todo seguía en un plano equilibrado, de hecho, lo sigue estando, pero la última noticia me descolocó.

Bruno estuvo con Ale, un tipo bastante difícil de manejar, creo que buena persona en el fondo, pero un tipo raro.

Luego conoció a Juampis, con quien estuvo saliendo por un tiempo, pero, no se sentía cómodo, era varios años menor que él, dependiente de Bru y eso lo ahogaba.
Por eso fue que lo dejó, que decidieron cortar. Digamos que Juampis, no dejaba de ser en su esencia, un adolescente, como lo sigue siendo ahora.

El otro día, hablando con Bruno, me dio tremenda noticia:

-¡Juampis se casa, Lo!

¿Qué? ¿Qué parte me perdí?

La verdad de la milanesa es que, Juampis se casa por despecho. Estuvo todo éste tiempo buscándolo a Bruno, y falló, porque no era correspondido.

Sé cuán difícil es retirarse con la poca dignidad que queda, pero es mejor así que arruinarse la vida.

Se casa con un empresario, un tipo rico, que conoció vaya uno a saber dónde. Y encima, se casa en España.

Los invitó a Bruno y a Diego porque parece que su novio rico les paga el pasaje.

Y hay casorio en puerta, no más, señores.

sábado, 8 de agosto de 2009

8 de Agosto. Nueva oportunidad.

El 8 de agosto de 2008, hace exactamente 1 año y un día, había decidido que mi vida debía terminar.
Planeé el cuándo (ese viernes cuando mi mamá se fuera, a las 15hs), el cómo (Café al Cognac con 63 mg de Clonazepan- lo que quedaba de mis pastillas- y cortándome las venas) y el dónde (en el baño de mi casa).

Ese viernes me levanté, y era el último viernes de mis vacaciones de invierno, por eso aproveché, y limpié mi casa de arriba a abajo, como si tratara de limpiarme a mí misma antes de partir. Quedó reluciente, pero yo no.

Cuando mi mamá y mi hermano se fueron, comenzó el ritual. Necesitaba valor, ese valor que sólo te lleva a la cobardía.

Es preciso y necesario poder contar todo esto para llegar a la conclusión.

Empecé por el café al Cognac y después de unos cuantos tragos, me instalé en el baño, a tomar las pastillas, una por una.
Recuerdo haber estado un poco borracha, o quizás adormecida por las pastillas cuando empecé a cortarme, como solía hacerlo, para poder controlar algo más allá del dolor emocional, del cual no tenía control.
Me corté todo lo que pude, hasta que (creo) me quedé dormida.

Habrán pasado unas horas (no lo sé con exactitud) hasta que -según me dijeron- mi mamá llegó 17:55 y me encontró. Desde ahí, ya casi no recuerdo, sólo hay flashes:

La policía pegándome cachetadas, llamándome "Emma" en vez de "Gema", alguien que me tomaba el pulso, alguien alzándome, despertarme milésimas de segundos y verme en un patrullero (quizás no), estar en una sillar de ruedas, mi psicólogo corriéndome el flequillo, la sonda entrando en mi garganta, y desde ahí nada más, desde ahí, sólo relatos.

Estuve internada varios días, hasta que me dieron el alta. De ahí, sólo vinieron más discusiones, peleas, cagadas, y pastillas. Maldito Valcote, maldita Paroxetina.

No sé si quería recuperarme, me costaba, yo quería irme, no del hospital, de este mundo. Problemas y más problemas era todo lo que veía.
Un profesor vino a visitarme, a darme ánimo. No estaba en mis cabales, de hecho, no sé si hoy por hoy lo estoy, quién sabe.

Pero sí sé algo, y de eso estoy muy segura: no me arrepiento de lo que hice. Jamás lo haré. Eso me hizo dar cuenta de que tengo que vivir, que los problemas no mueren cuando uno se mata, se los enfrenta, y punto, no hay vuelta que darle. También me hizo valorar otras cosas.

Aún así, si no fuera por esa ocasión tan en particular para mí, no estaría acá escribiendo esto, no estaría felíz hoy, no estaría satisfecha.

Enfrentar espejos jamás es fácil.

La verdad duele, sólo al principio, pero se la enfrenta.

Y yo... yo decidí enfrentarla.

lunes, 27 de julio de 2009

Mi psicópata (psicólogo).

-¿Estamos esperando la carroza?

-No sé ¿vos?

-Yo no, pero la verdad es que este silencio me parece completamente absurdo. No tiene sentido.

-Tiene sentido.

-¿Sí? ¿qué tal si me lo decís? Porque yo no se lo encuentro.

- El sentido es tus piernas, tus brazos, tu organismo todo, tu persona toda.

- ...

Lástima, lástima, que la voz que más añoraba escuchar fue la que más me costó soportar.

Con ustedes, adorables, mi psicópata.

martes, 21 de julio de 2009

Srta DTB, no me afane más.

Ayer fue el Día del amigo y la pasé bastante bien, aunque la hubiera pasado mejor si no me hubieran afanado.

Me levanté, limpié mi casa (ya me puedo casar) y después me produje para ir al centro. Lo llamé a Ale (uno de mis mejores amigos) y me encontré con él en la puerta del Mc Donalds. Nos abrazamos, nos dimos un beso, y paseamos juntos.

Cerca de las 17:30hs estábamos de vuelta en su casa, porque teníamos que esperar a Carolina F. y Carolina G. para irnos juntos a lo de otra compañera, para festejar.

Primero llega Carolina F. quien me apodó Maria Pechuga, para todos los señores, y nos ponemos a tomar mate y enroscarnos junto con Alexis.

Después llega la otra Carolina. Una chica evangelista, con la cual nunca tuve buen trato, y que me tiene los ovarios como bufanda con Dios y sus secuaces.

Por eso se la apoda DTB (Dios te bendiga).

Fui una sola vez en la vida a la casa, hace cuatro meses. Fuimos Ale, dos compañeros más y otra chica.
Comimos una pizza, la pasamos bien, pero nunca me casé con nadie. Y lo que vi ayer, me confirmó, que hice bien.

Cuando la veo llegar estaba vestida con un jean, botas, un pulóver, y un chaleco arriba. Inmediatamente cuando la vi, me di cuenta que el pulóver que llevaba era mío, ése que hacía meses que trataba de encontrar.
Cuando yo fui a la casa (un sábado) me olvidé dos cosas: una bufanda y un pulóver. Al Lunes siguiente, en el colegio, ella me devuelve la bufanda pero el pulóver, no. ¿Por qué? Simplemente porque yo no recordaba habérmelo olvidado en su pieza.

Lo busqué como una flor de pelotuda, pero no debía buscar más, lo tenía enfrente. El pulóver en cuestión, era bastante original, por lo cual la conversación fue así:

-Ay, qué lindo pulóver, che. ¿Me lo mostrás?

- Sí. - se baja el cierre del chaleco, y confirmo que era mi pulóver.

-Precioso. -Ale entiende- ¿dónde te lo compraste?

-No, me lo encontré por ahí, en mi pieza.

Claro, a la hora de darme lo que me olvidé, decidió entre la bufanda y el pulóver.

Fuimos a lo de mi otra compañera, y después de comer unas pizzas, fumar, reír, etc. Ale le pregunta (verdad-consecuencia) a DTB si alguna vez había robado.

-No, no. Jamás. (WTF!)

Se le hizo otra pregunta que no se animaba a responder a otro compañero, por eso dije:

-Tranquilo, respondé, total, robamos, mentimos, no nos falta nada.

La negra piró. Se puso azul.

Ya no quiero el pulóver, pasó por su cuerpo, y me lo estiró todo. La forrada está hecha.

Pero te hice una cartita, DTB, guardála, porque la hice de corazón:

"Querida forra:

Me imagino que la honradez abunda en vos, por eso no me animo a pedirte mi pulóver de vuelta, no vaya a ser que me contagie, y no querría sacarte tal virtud.
Espero que sigas con la Biblia, Jesús, María, Josecito, y el imponderable Dios, que tanto te bendice con el manto de pelo negro, los dientes de alcaucil y el traste-terremoto.
Ya que soy pobre, te pido encarecidamente, que no me afanes más. Prometo regalarte un pulóver igual, para que tengas dos, y no tengas que salir a chorear.
Seguí rezando, yendo a la Iglesia y colándote un dedo.

Atte. María Pechuga."

domingo, 19 de julio de 2009

Sola y con mate.

Me levanté hace un rato, sin ganas de nada. Tengo una fiaca insoportable, y no pienso levantar un dedo.

Me cebaré unos mates, junto con mis puchos, y después rastrearé algún amigo para que me cebe.

Proximamente pasaré por sus blogs, hace mucho que no lo hago.

¿Cómo andan, mis amores?

sábado, 11 de julio de 2009

...Simplemente

...Simplemente no soy yo, sin duda, sos vos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Pueblo chico infierno gigante

Como venía diciendo en un post anterior, era la primera vez que mi nona me invitaba al Círculo Marchigiano* y también, gracias a María, Jesús y Josecito, la última por elección propia.

Llegamos y logré zafarme de las piernas de esas viejas, pero con consecuencias: salí pareciendo la Srta Gertrudis Rococó, despeinada (nada raro), remera subida, y acomodándome las botas ¿Qué tul, señores? ¡Ahí tienen a María Pechuga!

Ni bien llegamos, abrí la puerta de la camioneta y cuando miré la puerta de entrada que daba al hall, pude divisar a mi nona, Doña Petrona, quien ya estaba haciendo sociales.
Nos quedamos un rato en la camioneta, y después vino mi nona diciendo que ya podíamos entrar, y una sarta de otras cosas, que no quedaron registradas, porque no proceso más de cinco palabras al mismo tiempo (y eso, es una cifra generosa).

Entramos y nos acomodamos, pero los que estaban en la mesa eramos todos, menos Doña Petrona (mi nona). Claro, estaba charlando y necesitaba saber los últimos chusmerios de la farándula.
Faltaba mucho para almorzar, y mi estómago empezaba a dar señales de vida, porque no había desayunado, asi que decidí ser discreta, y levantarme para ir al baño, pero de la nada, ni bien me levanto mi nona me informa:

-Directamente te vas a sentar allá, porque ¿sabés? somos todos un grupo, y queremos estar juntos.

- (Mi estómago realmente se escuchaba. Necesitaba actuar urgente) No hay problema, noni.

Me fui para el baño, no sin antes perderme porque era todo un fucking laberinto, y mi sentido de la orientación cuando te dicen "Andá hasta el fondo y doblá a la derecha, pasá la cortina roja y después seguí un poco más que vas a tener que doblar de nuevo" es la de una babosa.

Pero saliendo victoriosa después de unos veinte minutos, volví, y cuando llegué a mi mesa, mis cosas estaban en otro lugar:

-¿Por qué tardaste tanto? Bueno, no importa, no me digas. Al final te sentás en otro lado.

-Huh, bueno. (Puteando hasta quedarme sin repertorio)

Siguieron enroscándose mientras hablaban de las personas que estaban por llegar, asi que bloqueé mi mente, y prendí un pucho.

Todos llegaron, felices y contentos. Cuando nos sentamos, los mozos -sí, los Boy Scout, señores, ¿qué tul? Somos finos. Bueno, estos muchachos no lo eran tanto... casi me tiran un café encima- empezaron a servir. Y uno de los amigos de mis nonos, a quien había visto antes, y no soportaba, me dice:

-¿Vos sos yema? ¿La que estabas en Fontana Di Trevi la otra vez?

- (No, en realidad soy Pipin Longstocking, pero me hice la cirugía para parecerme a "yema"). Sí, soy yo, Gema.

-Uy, disculpáme, no te había reconocido. ¡Cuánto tiempo pasó!

-(Un mes, no más, ¿y tanto cambié? Eso que no comí tanto.) No hay problema, suele pasar.

El resto transcurrió sin sobresaltos, hasta que llegó Bruera, y la Consul. Vale aclarar que todos hablaban la Consul esto, y lo otro, allá y acá. La alababan. Y se me ocurrió pensarla como la mujer maravilla.
La imagen se me fue al carajo cuando la vi y la escuché hablar. Mon dieu! Largue el pollo, señora, usted puede.

Bruera se sentó, comió dos porciones de Lasagna, se levantó, dio un discurso cualquiera porque no se acordaba lo que decía el bosquejo, y se fue a vaya saber Dios donde. No me interesaba, pero me hubiera podido escapar con él.

Todos hablaban y yo no entendía de quién. Si van a criticar, por lo menos quiero conocer a la persona. Pero en ese pueblo tan chico, el infierno no era grande, era gigante. Y yo no pertenecía ahí.

Mi nono me sacó a bailar, y antes me fijé que no hubiera cámaras filmando la fiesta 'tan hermosa' con un tipo desafinando, y moviéndose como si creyera de que cantaba bárbaro.

Se me aguó la tranquilidad cuando mi tío me dijo:

-Tranquila, hay un video. Me lo acaba de decir Pepa.

-¿Eh?

-Sí, lo vamos a ver el Domingo (día del Padre) cuando comamos.

Por lo menos me quedo tranquila de que mi traste va a ocupar toda la pantalla y con ustedes, señores y señoras: Mi tío Lalo.

* (Si mi nona se entera que mi vieja me tiró hace un rato la entrada, y la tuve que sacar del tacho de basura para ver cómo mierda se escribía "Marchigiano" me retira el saludo. Hmm, voy a pensar alguna forma de que se entere)

viernes, 3 de julio de 2009

Basta de palabras.

No es que dejo de postear para crear más intriga, aunque sé que lo hago al no hacerlo. Sólo es que me cuesta recordar esa historia no tan lejana. No hay que hacer mucho para hacerlo, pero sigo recordando... y acá voy.

Antes de entrar a la casa de Sig llamé a dos amigos, para asegurarles mi bienestar. Él sólo me sonreía.

Entramos de la mano a su casa. Era un pasillo largo, y tuvimos que subir unas escaleras, y ahí estaba la puerta, allí se abría su mundo.

Sacó sus llaves y abrió la puerta. Después de mostrarme su departamento, me senté en su cama:

-¿Qué querés tomar, Gema?- me dijo.

-Mate.

-Dale, voy abajo a calentar el agua y vuelvo. ¿Sí?

-Bueno. Yo mientras veo mis escritos. ¿Puedo?

-Son tus escritos, Lo, podés hacer lo que quieras con ellos.

-Tenés razón, bueno, andá, te espero.

Me quedé mirando su pieza, sus cosas, su computadora y su ropa.
Después saqué mis escritos y los fui hojeando uno a uno. Estaban todos, y hacía tanto que no los tenía en mi poder, que me sentí rara, sabiendo que todo ese montón de hojas lo había escrito yo.

Sig, tardó muchísimo en calentar el agua, casi como que fabricó el termo, el mate y la bombilla.

Cuando volvió, puso música. Empezamos a escuchar a Lenny Kravitz, uno de mis cantantes preferidos, y a continuación se sentó en el piso.

Empezó a hacer el mate casi como un ritual. Sacándole el polvillo a la yerba, acomodando la bombilla y haciendo otras cosas que ya no me acuerdo, pero sí recuerdo haber soltado una carcajada.

-Sig ¿qué hacés? ¿sos obsesivo?

-Jaja, no, preparo el mate. Lo que pasa es que vos no debés saber cebar como corresponde.

Me saqué las sandalias y me senté de cuclillas en el piso, tal como él había hecho.
Nuevamente hablamos de cosas triviales, y nos reímos, mucho. Él me hacía reír hasta quedar colorada.

Notó cómo suelo mover las manos, mis gestos, mis sonrisas, sólo para expresarme.

Pero de pronto un silencio irrumpió en la habitación.

-¿Qué pasa?

-Nada.

-Entonces ¿por qué me mirás así?

Ya no había nada más que decir con palabras.

Me di cuenta de eso cuando se me acercó y casi entre violenta y sutilmente me besó.

domingo, 28 de junio de 2009

Tempestad.

Bajé del tren y lo llamé. Me pidió que esperara diez minutos para que terminara de cambiarse y me pasaba a buscar.

Diez minutos que se hicieron veinte, pero al fin, minutos interminables. Tarde pero seguro, llegó.

No lo había visto, asi que cuando me llamó me di vuelta cuando me dijo:

-Ya te vi. Ahí estás.

Y se acercó sonriendome mientras seguía con el celular en su oreja. Me acerqué, le sonreí, y le di un beso.
Me preguntó trivialidades y fue una conversación común, aunque, en fin, no esperaba que fuera de otra forma.

Caminamos una cuadra sin sentido, cuando sentí que su brazo tomaba el mio y me hacía volver sobre mis pasos.

-Tengo algo que darte- me dijo.

-¿Qué es?

-Esperá, no seas ansiosa -sacó un cigarrillo, lo prendió y después de darle unas pitadas, sacó algo de su bolso de cuero.

Eran mis escritos que meses atrás se los había dado antes de que los confiscara mi familia.
Lo único que me salió en ese momento, fue agarrar los escritos y por poco abrazarlos como si fueran mi juguete nuevo.

Esos escritos son mi vida. En todos los sentidos. Realmente lo son.

Le agradecí que los hubiera cuidado tanto, que no se los hubiera olvidado, y que los hubiese retenido aún cuando se había cortado nuestra relación por un tiempo largo.
Pero pronto mi atención se había desviado a su persona. Ya no eran los escritos. Ahí estaba Sig, ahí estaba yo, en medio de Villa Ballester, en el culo del mundo.

Estábamos parados, y yo me había quedado absorta en mis pensamientos cuando su voz, esa que tantas veces me había calmado, entraba nuevamente en escena:

- ¿Querés recorrer el centro o vamos a casa? Hacemos como quieras, Lo.

-Hmm, no, no sé. Sig, sabés que odio decidir. Elegí vos.

-¿Vamos a casa y tomamos unos mates?

-Dale.

Habíamos empezado a caminar, cuando me dijo:

-Pará, vamos en micro. Queda como a 15 cuadras de acá.

-¿Y? ¿se te gastan los pies a vos?

Largando una carcajada, me agarró de la mano, y nos fuimos caminando hasta su casa.

Al pasar por el supermercado de los chinos de enfrente -del cual tanto habíamos hablado por teléfono haciendo chistes- me sentí cómoda, segura, como si pudiera llevarme el puto mundo por delante.

Cuánto me equivocaba.

Ahí comenzaba la tempestad.

sábado, 20 de junio de 2009

Pecar de inteligente.

Hace tiempo, casi cuando empecé con este blog, comencé a escribir mi historia con Sig (lo pueden leer en la etiqueta "Sig"). Por algo, no me animé a seguir escribiéndolo, entre aquellas cosas, problemas con mi familia.

Sí, es una historia verdadera, sí, es mi historia.

Cuando dejé de escribir esa historia, le di importancia a otras, pero mis asiduos lectores, no se olvidaron, y me lo recordaron.
Uno de ellos me llamó la atención al preguntarme cuándo escribiría sobre el por qué de mi apodo "Lolita" y más cosas sobre Sig.

Por una cuestión de respeto, no pongo su nombre verdadero, por eso lo llamo Sigmund, o Sig, por su profesión de psicoanalista y porque así era su apodo en el chat en el cual nos conocimos.

Lo conocí cuando tenía 28 años (él, claro). Ciertas cosas sobre él ya las escribí anteriormente, como su edad, su profesión, de dónde era, sus actitudes y cuánto duró todo.

A veces es bueno volver sobre nuestros pasos, ver qué hicimos mal. Me propongo hacer eso, o quizás sólo contarlo como una anécdota más sobre mi vida.
Siempre fui de ilusionarme, pero no como una pendeja de 15 años.

Cuando lo conocí, no me faltaba mucho para cumplir mis 15. Y el hecho de que no sólo él, sino de que siempre me atrajeran personas grandes, trajo sobre mi espalda el bien ponderado apodo "Lolita", conocido por la novela de Vladimir Nabokov, con el mismo nombre.

Escuché de la boca de mi santa madre, miles de veces que quizás no debería ser así, que quizás no estuviera mal pero que sí era peligroso, que podían manejarme o manipularme, como dice ella "saben cómo llevarte". Y es hoy que aún así, pienso que puede ser, pero que no a mí. Quizás es parte de la adolescencia creer que no me va a pasar, o que soy incapaz de mostrarme sumisa, porque nunca lo fui.

También puede ser que ésta adolescente, medio boluda, no tan en su sano juicio pero con brotes de cordura, no haya sido criada como una nena, porque ciertas cosas nos hacen crecer de golpe.

Como ya escribí en otro post, estuve nueve meses con él, eso fue lo que duró, interrumpido por un suceso que todavía falta por contar.

El día de vernos, había llegado.

Un 6 de noviembre, bajé del tren y ahí me di cuenta, con sólo verlo, que comenzaba otra parte de mi vida.

lunes, 15 de junio de 2009

Los gringos. (Mi familia)

Sin duda, vengo de una familia italiana.

Mi tía abuela, friulana, es aficionada, como muchísimos otros viejos gringos, a los círculos que encierran a todos ellos en un salón grande, los sientan con vino, pastas y tarantelas a comer y luego a bailar.

Ella no tuvo mejor idea que invitarme, y yo que aceptar. Era la segunda y, claro, la última, vez que iba.
Primero que nada, cuando me invitó, me preguntó si me podía ir en micro.

-Nena, vos podés ir en micro ¿no? Porque la camioneta ya va llena.

- Sí, nona, decíme ¿dónde es?

- 44 pasando ruta 36, a 3 cuadras,

- (WTF?!) Noni, no sé dónde queda eso.

- Bueno, vos andá en micro que yo te averiguo cuál te tomás.

A la tarde me avisa...

-Te tenés que tomar el 508.

-No, noni, esa línea no existe más.

-¿Cómo que no existe? Vos haceme caso, tomáte sino el color mostaza.

-¿Huh?

En fin, le dije que no iba a ir. Pero como gringa terca más dura que el quebracho, me llama a las 11 AM (para esto, vale destacar, que yo estaba medio en bolainas, recién levantada por el ruido horrible del teléfono).

-¿Y no te venís en micro?

-No, nona, te dije que no.

-Bueno, preparáte porque...

-Pero...

-Te paso a buscar en...

-No te hagas dram...

- ... en media hora, tenés que estar lista. No me hagas esperar.

- Tú tú tú túuuuu- Me había cortado.

Salí disparada a bañarme, a lavarme los dientes, a secarme, vestirme, maquillarme, y tratar de arreglar mis pelos. Llegó 10 minutos antes. La insulté por adentro a más no poder, y salí dignamente tratando de parecer una... mujer.
Pero como no podía ser de otra forma, la dignidad se me fue a la mierda cuando me encontré con que me tenía que sentar arriba de tres viejas para hacer un viaje de media hora.
Las viejas gringas paquetas conocieron, por lógica, más mi culo que mi cara en toda esa media hora.

Eso no fue lo peor. Lo peor fue cuando empezaron a hablar mal de los homosexuales (punto débil) y yo discutiéndoles de que no deberían discriminar, sentada arriba de ellas, tratando de no empezar a putear, porque en cualquier momento seguro se abría la puerta en medio del camino y me perdían.

Terminé la discusión con un:

-Seguro que los homosexuales son mejores personas que cualquiera de los que están acá, en esta camioneta.

Seguido de eso, silencio letal de las viejas y mi nona, y la risa de mi nono diciendo "las cagó".

Finalmente, terminé comiendo lasagna, pollo y ensalada, vino, lemoncello, y torta. Ah, y claro, bailé tarantela.

Gracias a Dios, nadie tiene una filmación de eso.

miércoles, 10 de junio de 2009

Convencéte.

Situación: Ambas computadoras (la de escritorio y mi notebook) se rompieron, así que, mi tío nos prestó una hasta arreglar ambas.
Mi hermano sale de la computadora, y me siento en la silla, dispuesta a usarla.
Ni bien toco el teclado, se cae.

La conversación con mi hermano fue así:

R: Sos una estúpida, te acabo de dejar la máquina, y ya se te cae el teclado. Sos una estúpida.

Yo: (Mintiendo) Te juro que se me cayó solo. Te juro. (Tratando ahora, de contener la risa).

R: Sos una estúpida. ¿Qué se te va a caer sólo? Sos una estúpida.

Yo: (Ya estallando con la carcajada).

R: Sos una estúpida.

Yo: ...

R: Sos una estúpida. Disculpáme que te lo diga tantas veces. Sólo quiero tratar de convencerte a ver si tomás medidas.

Les presento, gente, a mi hermano, suave como un arado.

domingo, 7 de junio de 2009

Imperio.

El viernes 5 de Junio fue mi cumpleaños y lo festejé a lo grande. Me encantó.

El día comenzó con muchos mensajes a la madrugada de amigos intimos, seguido de una torta en el colegio con vela bengala, una tarde medio atareada y a la noche bar con amigos.

Bruno y Diego estuvieron ahí, al igual que Agus, Ale, Alan, Ser y yo. La pasamos fantástico. No por los regalos, los cuales en general no me gustan, sino por los abrazos y risas que todos ellos me brindaron.

Estuvo buenísimo. Lo disfruté estupendamente, y la noche terminó mejor de lo que esperaba.

Bar Imperio. Ahí fuimos, y la mesa n°2 fue en la cual nos sentamos y dejamos cerveza, gaseosa, picada, pizza y muchas muchas colillas de cigarrillo.

Ese fue un gran día, y mañana puede ser que también.

domingo, 31 de mayo de 2009

Pero tengo que...

Hoy fui a lo de Maggie, una de mis mejores amigas. Necesitaba hacerme una entrevista, asi que con mate, cigarrillos, y risas de por medio, hablamos, hicimos la entrevista, y después nos dedicamos a contarnos todo lo que nos faltaba.
Maggie es una de esas personas que sabe guardar silencio cuando el momento lo pide, sin incomodarse. Es tímida, callada, pero es mordaz al hablar, lo cual me fascina. No nos vemos mucho, pero, cuando nos vemos, nos tienen que operar para callarnos.

Como decía, luego de terminar la entrevista nos pusimos hablar de nuestras cosas. Hoy, el tema giró en torno a sus cosas.
Me contaba que está harta que L no le hable, le saca, que parezca serle indiferente, pero que dice que la ama.
Y la pobre tiene razón. No están en 3er grado.

La conversación transcurrió algo así:

-Claro, él duerme con dos minas acariciándolas y eso no en infidelidad. Pero a mí NO me acaricia. Y yo no soy como vos ¿entendés? no puedo ir y encajarle un beso de prepo.

-Huh... (yo no hago eso). Pero Maggie, tenés que ir y decirle las cosas.

-Pero si se las digo así no más, me dice que lo trato mal.

-Entonces tratá de tener tacto.

A esto, me mira como diciendo "claro, si vos tenés todo el tacto del mundo, vida".

-Sí, ya sé, yo no lo tengo, pero vos no sos yo. Tratá, total... - le digo.

-Bueno, pero... ¿si me llega a decir que no me mintió y que siempre me dice la verdad? No, yo salto mal.

-Entonces dejá la dulzura, los pitos y las flautas. Andá al grano.

-Sí, esa es la primera letra del discuro. "Si cambiaste de pensamiento, reaccioná, y si me decís que tanto me amás, demostrálo, flaco".

Se sintió mal, se quejó, pataleó, y se reía para no agarrar una pistola y matar a todos. Mi conclusión fue, si él va a agarrarse a dos minas, es un winner, y si ella va y se agarra a alguien, es una puta. El machismo, Mag, es más viejo que el mundo. Pero es así.
Después me sentí mal por pensar eso, pero...

¿Y si tengo razón? ¿Y si L lo único que hace es jugar con ella? ¿Si pone el pretexto de que es tímido con ella pero no tiene problema en acostarse con otras dos?

miércoles, 27 de mayo de 2009

Mi primer poema.

Les dejo mi primer poema. Sé que no es el mejor, ni tampoco el más lindo, pero es súper importante para mí que lo lean y opinen.

"No está mal"


No está mal si me querés abrazar,
tampoco si te vas sin avisar.
Sólo no te olvides por qué llegaste
Y por qué regresarás.

No está mal si volvés a insistir,
tampoco si mis brazos te hacen desistir.
Quien quiera escuchar todo esto,
sabrá que lo mio, no es mentir.

No está mal la fecha de vencimiento de tu amor,
sólo te equivocaste al evocar tanta pasión.
No está mal que yo ya no esté aquí a tu lado,
sólo porque la muerte no te lo ha anunciado.

Un beso, adorables amores.

lunes, 25 de mayo de 2009

¡Basta, cholita!

Unamuno dijo una vez: "El modo de dar en el clavo, es dar cien veces en la herradura".

Hace exactamente una semana y dos días que terminé terapia. Mi psicólogo me dio de alta (y no porque no atienda locos).

En fin, luego de dos años y medio de dar cien veces en la herradura di en el clavo. Llegué a un punto donde le puse un "parate" a mis problemas, o por lo menos a mis reacciones.
Traté de que todo me importara un poco menos.

Cuento esto porque me interesa contarlo, y sé que ustedes están acá para leerlo, y lo aprecio. No saben cuánto.

Sin darme cuenta me di cuenta que me puedo reír de mis tragedias, hacerlas comedia, tirarlas para arriba y dejarlas guardadas el tiempo que se me de la gana.

Al fin de cuentas, la vida no es tan mala ¿no?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Voilá.

¿Será que la gente que se enamora le gusta sufrir?

Me da rabia pensar que cada dos por tres viene alguien y te dice: "Me enamoré". Días después viene la misma persona y me dice: "No, todo mal y bla bla bla". A ese punto ya dejé de escuchar.

Eso es algo que pasa a menudo, o que por lo menos lo veo en mi entorno no tan adolescente.

Lo peor viene de parejas que conozco (adultas) que se dejan estar, que saben, y por "saben" me refiero a infidelidad. ¿Qué ganan? No me importa si piensan en eso, pero ¿piensan en qué pierden?
¿Hasta qué punto la infidelidad es "un respiro" u "otro ambiente" para la pareja, o mejor dicho, me retracto, para uno de sus integrantes?

Puedo -y vale aclarar, acá hablo sólo de mí- pensar que una persona es afortunada por tener a la persona que a mí me gusta. Asco de suerte. Pero jamás intentar tomarla por prestado, sabiendo que no voy a devolverla, y seré, jodidamente estupenda, so puta.

Amare et sapere vix deo conceditur. Los dioses nunca nos permiten amar y ser sabios a la vez.

¿Hasta qué punto "amamos" a la persona que tenemos al lado nuestro? ¿Será que estamos por costumbre o por capricho?

Nuestra mengana o nuestr fulano particular ¿es sólo nuestro? y ¿somos, acaso, sólo suyo o suya?

De repente la imagen se torna como el león, la bruja y el armario. Nuestro amante es el león, el más valiente, pero a la vez no tiene los huevos para dejar a su mujer.
La bruja es la esposa, novia, o lo que sea, que nos "robó" a nuestro león, pero oh, casualidad, resulta ser que la bruja somos nosotras, la Jezabel de la oficina, sólo que nos hemos estado mintiendo con este estúpido affaire.

Terminamos pensando que el que fue nuestro león es un cabrón, y nosotras terminamos (o ellas, en este caso) queriendo morir como Juana de Arco o atragantadas por bolas chinas anales de color lila.

Errarre humanum est. Sí, lo sé.

Pero una buena receta que contenga una infidelidad y luego arrepentimiento por terminar siendo tan putas o desalmadas, nos deja, no sé si sana, pero sí una rica comida.

Bon Appétit!

jueves, 14 de mayo de 2009

Veinte vueltas antes de llegar.

Mariano, mi amigo, me pidió en uno de los comentarios que escribiera nuevamente, que me quería leer, y ahí me di cuenta hace cuánto tiempo que no escribo, aunque sí leo cada uno de sus comentarios.

Otro lector, me pidió que relatara por qué mi apodo "Lola". En fin, acepté escribir, y acepto la segunda sugerencia, pero más adelante, todavía no quiero.

Lo que sí prometí, y lo que sí voy a cumplir es lo que le dije a Bruno:

-La próxima entrada va a ser sobre lo último que te pasó.

Asi que, aquí voy, señores:

Habíamos quedado en que Brunis está con Diego, un colombiano de unos 27 años, psicólogo, graduado de Colombia.
Bruno está contento, radiante, hablando maravillas, y al parecer, cada vez que lo menciona, le salen flores de todo tipo por la boca.
Yo no puedo hacer nada más que ponerme contenta por ellos. Y así lo hago.

Pero la historia con Ale y Juampis (el joven de 19 años, barman) no iba a quedar así.

Bruno, tuvo que juntar fuerzas y decirle a Juan que quería arriesgarse con Diego, que al fin y al cabo, el jamás le había dicho a él que sentía algo fuerte. Juan no pataleó pero lloró, y mucho.
Quizás por ser tan jovencito, llevó sus sentimientos muy lejos, a un lugar escabroso, que no le pertenecía a mi amigo.

Pero como digo siempre, la verdad duele sólo al principio. Juan es joven, lindo, y con miles de buenas cualidades. Sin duda, va a conseguir a alguien que le sepa dar lo mismo.

Pero Ale... bueno, todo el entorno de Bruno, había empezado a pensar que Ale había desaparecido de su vida. Pero no fue así.

Unos domingos atrás, Bruno y Diego iban caminando para el cine (Yeah, a cinema-lover, gosh!) cuando un auto para. Era Ale.

Metiendo la excusa de que había venido a visitar a un amigo, le dice a B:

- Metete en el auto, tenemos que hablar.

Cuando Brunis, me dijo esto, no había muchas opciones de lo que podía haber ocurrido: Ale no podía estar embarazado, ni tener la sospecha de eso, así que lo único sano que quedaba en mi mente para pensar era rogarle para volver a estar juntos.

Bruno le pide a Diego que lo esperara y se mete en el auto. Ale le da una carta y le dice cuánto lo ama, que no va a dejarlo ir, y el puro bla bla que me conozco de memoria a saber:

Rogar-recriminar-sermonear-reflexión-respuesta del auditorio.

Mi amigo le fue claro:

-Lo nuestro está perdido, y ya no te quiero en mi vida. Lo quiero a Diego.

Y como una perfecta telenovela venezolana, se bajó del auto, leyó la carta, la rompió en miles de pedacitos, y se fue con Diego al cine, como habían planeado.

Eso fue hace un par de semanas, ahora Bruno, después de una terrible gripe (no porcina, pero mi amor, quedó flacucho) está conviviendo con Diego, felices, con sus tropiezos pero sin emparchar, solucionan las cosas.

En fin, Marta, la madre de Bru no sabe nada de esto. Estamos a la expectativa de lo que dirá...

domingo, 3 de mayo de 2009

Y no lo podía creer.

Hoy me encontré con mi adorada loca del Benito. Siempre tan linda ella.

Fui a la pollajería y me la encontré sentadita fuera de su casa. La pollajería estaba cerrada asi que cuando volvía, fumando un cigarrillo, siento su voz:

-Nena, vos, sí, vos. No hay que fumar...

-Sí, tiene razón.

-Mirá, querida, yo tegno 70 años y jamás fumé, (por Dios, está mejor que yo), y siempre comí sano (no, no siga, está mejor que yo), y... y siempre fui de hacer ejercicio. (¡¡¡¡¡Por Dios está mejor que yo!!!!)

-Mire qué bien. Huh... (avergonzada).

-Porque Gustavo, el de acá en frente (¿quién es Gustavo, señora? Ah, claro, el de acá en frente) fumaba... vos no sabés cómo fumaba. Y cuando su esposa me dijo que había muerto...no, yo no lo podía creer.

-...

-¿Vos sos la que da las vacunas?

-(WTF!?, mejor le sigo la corriente). Claro, soy yo.

-Mirá, yo estoy tratando de convencer a mi vecino que se la de, pero cabeza dura, dura, dura.

-Mire usted, y... es un peligro.

-Vos convencélo.

-Voy a tratar, señora.

-No me digas señora, soy joven.

¿Huh? La loca del Benito está mejor que yo. ¿Puede ser la situación más decadente?

lunes, 27 de abril de 2009

La oreja no tiene vueltas, Bruno sí.

Una vez me encontré diciendo que prefería el amor después del amor, todavía no sé qué me había tomado cuando dije eso, pero lo que sí sé es que hoy por hoy escasea.

A esto voy directo a Bruno.

Señores mios, se terminó todo entre ellos. Luego de haber pasado más que una rápida instancia en Juan's hotel (los que leyeron el post anterior sobre ellos, saben que Juan tiene 19 años, y es un chico con el que Brunis había empezado a salir) ahora está con Diego, un colombiano de no sé cuántos años, al cual Bruno llama "mi amorcito".

¿Si lo entiendo? No, señores, no lo entiendo, para nada. Sus amores repentinos, su pasión desenfrenada siempre lo caracterizó, pero lo quiero con toda mi alma, porque es mi amigo. Siempre y cuando con quién esté y lo que haga o diga lo ponga felíz, entonces tiene mi apoyo al 100%.
¿Por qué?

Bueno, porque el cariño en una amistad se trata de no entender a la persona mil veces, y aún así quererla el triple.

Eso es lo que me pasa con Bruno. Terminó con Ale, siguió con Juan haciendo un descanso, y ahora está con Diego, todo esto con un sólo objetivo: quizás encontrar el amor de su vida, juntarse, y adoptar.

¿Y? ¿Qué importa? A él le hace felíz, por ende, a mí también.

viernes, 24 de abril de 2009

Solución y practicismo.

Hace mucho tiempo, en el canal tan conocido Utilísima, había un programa el cual tenía como conductora principal a Verónica Lozano. Chicas Express.

Algo que mencionó esta mujer con deseos de parecer inteligente, demostró no sólo lo mundial que es, pero si se lo quiere mirar por su lado positivo, solución y practicismo como es el título de esta entrada.

Invitan a una pediatra y ginecóloga, para hablar del cuerpo femenino, como es natural, porque claro, tienen tanto tiempo al pedo que se ponen a hacer estos programas para gente que tiene más tiempo al pedo que ellas.

Como conclusión de la visita de la Doctora, Verónica Lozano agrega:
-Bueno, chicas, ya saben, si tienen más de 28 años y todavía no están casada, con hijos o ni siquiera en pareja, sería hora que empiecen a congelar sus óvulos para que no queden sin hijos.

A lo que yo interpreté:

-A vos, sí, a vos solterona. No te preocupes. Si todavía no encontraste un tarado que te deje embarazada, congelá tus óvulos no vaya a ser que te quedes sin tener hijos.

Me imagino la cara de aquellas mujeres de más de 28:

- ¡Muerte a Verónica Lozano!

sábado, 18 de abril de 2009

¡Llegó!

Rafa, ya hoy es sábado 18, y debés estar con ella... amála, respétense, mírense y estén juntos esta semana sin dejar de cometer ningún exceso.

Me reservo de decir el nombre de la susodicha, hasta que vos me des el sí.

Los adoro.

Lolita.

viernes, 17 de abril de 2009

Débil e impasible.

Yo tenía un poquito de temor de que todo se fuera a la reverenda mierda. Y parece que así fue.

Bruno me dijo que Juampis (más tarde lo daré a conocer) estaba por llegar en unos minutos. Desesperada le dije:

-Contáme TODO.

Ale le pidió disculpas, no paró todo el Domingo de mandarle mensajes. Aceptó que estuvo mal y que tiene un carácter choto. Bruno no aguantó más, y le dijo:

-Esto viene pasando en forma continua y no me hace bien.

Pero él siempre dispuesto, y con su buena onda, lo invitó a cenar a la casa, ya que era noche de pascuas, pero sin compromiso. Le regaló uno de esos riquísimos huevo de pascua (sí, soy una gorda, amo el chocolate, mi amor imposible) y para colmo, él... nada.

Creo yo, le mandó todo el fucking día mensajes de que lo quería y todo su discurso, y cuando tiene la oportunidad de ser atento con Bru, no lo es.

Y Brunis que se fija un montón en los pequeños detalles dijo:

-Ale no me dio nada, en cambio Juampis me dio uno reeeeeeeee grande. Y encima, hoy Ale me viene a decir que yo era súper lindo, mis ojos... todo. Que me amaba, pero que no me iba a esperar mucho, que más de una semana n aguanta porque no quiere quedarse solo.

Bru y yo sacamos la conclusión de que cuando realmente se ama, se espera.

Bruno no lo probó, le dijo lo que estaba pasando, que estaba por conocer a alguien (ahí entra Juampis en la historia) y a Ale no le dio celos para nada, en cambio, siguió con su discurso:

-Tenés que entenderme cómo soy y bla bla bla.

Le sigue mandando mensajes, diciéndole que lo extraña, pero que es él (o sea, Bru) el que tiene que cambiar.

Me parece raro lo que hace Ale. El hecho de que sí o sí tenga que comprarlo con su parla, porque sino se siente un gran perdedor. Y cuando logra tenerlo de vuelta en sus brazos, vuelva a sus andadas, a su mal humor, a su histeriqueo, o todo lo contrario: su impasibilidad, hasta en la cama.

Juan tiene 19 años, es barman, y trabaja en un restaurante... lo mima un montón a Bruno, le dice cuánto lo aprecia sin pasar un sólo día.

Y Bruno, no sabe, no habla, no ve, no piensa. Sólo aparece su reflexión:

-Gema, mi corazón es débil.

martes, 14 de abril de 2009

"Mirá cómo estoy"

Estábamos con Nazarena y Brenda, amigas y compañeras del colegio, fumando en el kiosco de enfrente, cuando vemos una señora... con jogging, remera sucia y sombrero de paja entrar al kiosco.

Vale decir, que no vivo en el campo, sino en una ciudad pobladísima.
Levanto la mirada, y me pongo contenta. Era "La Loca del B".

La saludamos, y entra a una cabina... resulta que la señora, levanta el tubo, y sin marcar ningún número se pone a hablar entretenidamente.

Nosotros la miramos, divertidos e interesados en el diálogo que ella misma inventa.

Sale, quejándose de que no se pudo comunicar (cuando pareció tener una charla de lo más fascinante, contestando, preguntando y riendo). Se quejó, hablándome, de cómo estaba su salud.

Se me acercó mucho y me dijo:

-Mirá cómo estoy, toda resfríada... ay, ¿este mundo dónde irá a parar?

No pude evitar sonreírle, dar una pitada a mi cigarrillo y disimular la risa hasta que se fuera.


Ahora... ¿Qué tiene que ver la salud de ella con dónde irá a parar este mundo?

lunes, 13 de abril de 2009

Se me va todo a la chacota.

Sin duda, las cosas entre Bruno y Ale siguieron mal.

Un día después del último incidente (último posteo, señores) que ocurrió, Ale mensajea a Bruno diciéndole que le parecía que Bruno estaba queriendo tomar distancia, que le parecía que él lo criticaba por la ropa, pero gracias a Dios, Bruno fue firme y le dijo:

-Mirá, pibe, yo no quiero problemas sino estar bien. Y si esto sigue así, prefiero estar solo.

Pero no sirvió. Ale saltó al ataque como si le estuvieran quemando el traste:

-Vos me tenés que aceptar como soy. No me amenaces.

Mi amigo decidió no contestarle más por el resto del día, sin antes decirle:

-Si todo sigue así aunque me muera porque te quiero es mejor tomar distancia.

Y yo no pude soltar un "pobre gordi"... mientras se terminaba la conversación con un gusto amargo...

sábado, 11 de abril de 2009

Entre desequilibrio y más cosas.

Bruno y Ale volvieron al cine el jueves.

Todo empezó mal porque Ale se había peleado con un amigo y no tuvo mejor idea que agarrársela con Bruno.

Fueron al cine y según Bru "la peli un bajón, el único que se reía en toda la sala era Ale".

Terminó la película, llegaron a la casa de Bruno y no faltó que metiera la pata hasta el cuadril cuando le sugirió:

-Ale, tendrías que cambiar un poco el look. Si querés yo te acompaño a comprar ropa.

Para variar a él no le gustó nada, porque le contestó:

-Tengo la misma ropa de siempre, y soy así.

Al parecer ahí terminó la cosa. Pero no.

Ayer, viernes a la noche, B recibe un sms de Ale, diciendo:

"Cuando no estoy con vos, te extraño, pero cuando lo estoy choco con vos".

Bruno, le respondió: "¿Me amás vos?- otra metida de pata. El otro saltó como leche hervida.

Hay amor, sé que lo hay. Y también sé que si sigo escribiendo esto, Bruno y yo estamos amenazados por Ale, jajaja, nos va a demandar a los dos.

Esperemos que se solucione, esperemos que le tome un poco de humor a la cosa, esperemos que el corazón de Bruno no quede roto en quichicientos mil pedazos distintos y que su paciencia no llegue al límite, porque ahí, cagamos todos.

lunes, 6 de abril de 2009

La loca del Benito.

Lo que paso a contar son todos hechos verídicos.

Mi escuela queda a cuatro cuadras de mi casa, tiene el nombre de un escritor, Benito Lynch. En fin, una cuadra antes hay una famosa "loca" (sí, una señora mayor, alta, flaca, que muestra rasgos de haber sido linda de joven, y que se volvió loca) que la mayoría del colegio, mi colegio, conoce. Diría que es conocida hasta por los directivos.

Esta mujer, loca inofensiva, dulce, y hasta un poco cascarrabia a veces, vivió muchísimos años como ama de llaves en una casa de un matrimonio. Al parecer ella es viuda y sólo tenía a esta pareja como compañía, y al morirse este matrimonio, decidieron dejarle la casa (antes de que se murieran, claro, jaja) ya que no tenían a nadie.

Con el tiempo esta mujer se volvió loca. Habla sola, va a buscar religiosamente la escalera a lo de su vecino a las 7AM para hacer... bueno, vaya Dios a saber qué.

Hace un tiempo, se le había dado por pedirle a mi compañera Pamela, que por favor, le dijera a su padre que le trajera los cajones de la verdulería, que los necesitaba.
Yo sólo me reía y le decía a Pame que quizás jugaba a la batalla campal en su casa...

Además nunca falta alguien que tire un papel de golosina en su vereda y ella salte:
-Yo de chiquita no hacía esas cosas, yo no tiraba papeles en la calle, ¿de dónde salió esa ocurrencia?


En fin, como dije, es famosa en mi escuela. Todos la saludan, algunos se esconden, otros la esquivan y está el otro grupo, el que le es indiferente.

Hoy, fui al centro, me llevó mi mamá, y luego, me volví sola, tomándome el Oeste 16. Cuando me bajo, y estoy caminando, paso por mi escuela, y una cuadra después la veo a la "La loca del B" con una remera que pertenece a la parte de Jardín de mi colegio, una remera naranja con su inscripción original.

-¡¿Cómo la consiguió?!- atiné a decir en voz alta, y encima sola. Al final terminé pareciendo más loca yo que ella.
No podía creer lo que estaba viendo.

Ustedes mejor tengan cuidado, quizás en 40 años yo termino como ella. Y no se ofendan ni se hagan los desentendidos. Cuando me vean pasar con la remera del Jardín de sus hijos acuérdense que hubo un tiempo que ustedes me leyeron.

jueves, 2 de abril de 2009

Como leche hervida.

Bruno, mi amigo, es muy diferente a Ale. Son homosexuales, y están en pareja. Se aman, se quieren, pero Bruno a veces siente que no da más.

Vamos a tomarlo con humor:

Situación: Bruno y Ale están en el shopping Unicenter ayer, miércoles 1 de Abril. Sacan entradas para ir al cine. Bruno le pide a la boludita que le de entradas para la 1:20 AM, una película que termina eligiendo mi amigo porque a él no le gustaba ninguna.
Bruno, ya con 25 años pero sin perder el espíritu de niño que lleva adentro y que tanto adoro, lo lleva a los videojuegos, a los cuales Ale se rehúsa a jugar, con la excusa de que no le gustan pero en realidad es porque tiene 35 años y para él, bueno... ya está hecho un "grandulón" para aquellas cosas.
Pero desiste, y juega con él, y le termina gustando.
Comen un helado, porque Ale seguía con hambre después del arroz con leche que cocinó Bru. Según él "come y come, igual es flaco".

Ya son la 1AM. Van al cine, y el hombre riéndose le dice que las funciones ya terminaron, porque eran para las 11PM, asi que terminaron por darle un vale para dos entradas para el día y la peli que ellos quisieran.
El problema empieza cuando salen del shopping para dirigirse a el estacionamiento, donde hay tres pisos diferentes.

Ale no se acuerda dónde carajo dejó el auto. Se empezó a poner de mal humor... y casi a gritar:

-¡¿Dónde está mi auto?!

Bruno no deja de pensar por qué no es como él, que se lo toma todo con buen humor, riéndose, y eso es lo que más me gusta.

Pero digamos que no tuvo mejor idea que decirle a Ale, riéndose:

-Yo me acuerdo más o menos el lugar de tu auto.

-¡¡¡Te estás burlando de mí, flaco!!! - le dijo Ale, enojadísimo.

Finalmente encontraron el auto gracias a B.

Él le dijo:
-Pero si vinimos sin apuro a pasear, podemos recorrer todo el estacionamiento. No pasa nada, está todo bien.

-Odio estas cosas- dijo Ale.

Luego se puso de peor humor, porque no encontraba la salida del shopping (para esto yo no podía dejar de reírme cuando leía lo que me contaba).
Buno decidió no decirle más nada y callarse. Entonces cuando a Ale se le pasó el mal humor, le explicó:

-Entendéme, comprendéme, yo me desespero y me pongo así, por el auto... y por otras cosas.

Se fueron a dormir, sin antes hacer el amor. Ahora mismo, Ale está durmiendo, y Bruno desayunando. Hace un rato, le hizo unas caricias mientras pensaba que a veces le cansa el carácter de él.

Bruno me despidió diciendo que su desayuno en enfriaba...

lunes, 30 de marzo de 2009

Chau casita de Tucumán.

Qué lindo es saber que la gente se sigue enamorando... que se sigue explorando, buscando y encontrando.

Rafa, amigo queridísimo mio, qué bueno es saber que la encontraste, que es una más de nosotros, una blogger. Y desde ya, cuento los días, sexy tucumano, para que no conozca la casa de Tucumán, y que cuando venga el 18 no dejen de mirarse.

Está de más decir que ya es como una amiga más.

¡Te queremos, Rafa, te queremos!

sábado, 28 de marzo de 2009

Ya, niña.

Hoy no tengo ánimo. Hoy me duele el corazón y siento que me voy, que me ahogo, que grito…

Ciento de veces me sentí sola… y ese día estaba tranquila, sabiendo que iba a morir. Me buscaba pero no me encontraba. Me veía enterrada entre orquídeas y lirios, mis flores preferidas.

Veía mis costillas, y sentía ya el olvido de la gente. El olvido del dolor en mi estómago y en mis muñecas. Y no podía evitar llorar.

Quería borrarme, quería dejar de brillar, y olvidarme de las veces que intenté reírme en vano, muriendo tratando, tratando muriendo. Ya me echaba de menos, pero me caló hondo una bomba que me gritaba “¡No!” a la autocompasión.

Quedaban pocas cosas en esos momentos antes de dejar de respirar, pero aunque intenté matarme, y no pude, y hoy escribo estas líneas.

Y meses después todavía quería saber si eso era bueno o malo, y hay veces que todavía me lo cuestiono, pero luego mañana, pasado y el día que le sigue me zarandean y me dicen que estaba equivocada, que vale la pena… y cuánto, niña.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Celda.

Hubo una celda de incomunicación en mi vida que se confundió con el sexo.
Hubo otras que sólo fluyeron vaya Dios a saber dónde, si existe.
Resulta que la ecuación fue simple. Tuvo infinitas soluciones, pero yo elegí la única que era incorrecta.
Entregué mi cuerpo, sin venderlo, lo entregué. Creé una entidad a favor de cada uno de mis tropiezos sin ánimo de lucro, me quedé sentada en el corredor que me impartía oxígeno.
Dejé de un destello de esperanza en personas que tenían voces que se mezclaban y confundían con el olor a pena y compasión. Olores tan ajeno a mí como la felicidad.
El sexo siguió como si un orgasmo indecente con placer insoportable me hiciera olvidar la huelga de vida a la que me sometía.
Aparecían las palabras de consuelo de Luke, que me pedían que no me cortase más y las lágrimas de un viejo.
Pero mi celda de incomunicación sólo contenía una ventana donde pasaba la comida.
La camisa de fuerza no me sirvió y me convencí que al menos ese día, ya no deseaba morir.

domingo, 22 de marzo de 2009

Hoy.

El sendero de la rabia parte.

El amor no es odio completo, es desconocido.

No pregunto cuántos son.

Sos tan muy especial, y yo desearía ser una viuda, una viuda de la vida porque simplemente no pertenezco acá.

Me gustaría tener control sobre tu perfecto cuerpo y hacerlo imperfecto con mis manos.

Soy un crucigrama que no se une a las referencias cuando dejo de pertenecer acá. Deberías correr. Correr, correr, muy lejos y sanarte para dejar de enfermarte conmigo. Quisiera ser contrario a la gravedad, y alejarme de la tierra.


Sólo alejarme...

martes, 17 de marzo de 2009

¡Pero, qué galán!

Les aviso a todos mis adorables bloggers la felicidad inmensa que siento.... porque acabo de enterarme en la nueva odisea en la que se ha metido mi amigo, Dani.


Es mexicano, guapo y todo un galán. ¿Eso no es sexy?

Se acaba de comprometer para escribir su primer libro, con sus textos fuertes y desgarradores.

Dani, todos te apoyamos.
¡Te queremos, Dani, te queremos!

Aguante mi galán favorito.

Visítenlo: www.miladod.blogspot.com

lunes, 16 de marzo de 2009

¿Será que...? ¿Y si es que...?

No estuve escribiendo. Mi mente estuvo y está llena de dudas con respecto a mis acciones. Muchos de los que habitualmente me comentan (y debo decirles gracias por seguir haciéndolo) me dijeron que soy chica, que no debo pensar en ciertas cosas... que soy chica, que con apenas 15 años debería concentrarme en cosas de mi edad.

Pero ¿qué se hace cuando los problemas no son del tipo de una chica de 15? ¿Debería buscarme problemas afines a mi edad? ¿Ustedes qué dicen?

Cuando tengo ganas de mandar todo al carajo, pienso mientras me fumo un pucho si realmente debería ser así, si todo me lo busco yo, o si algunas cosas sólo vienen por la puta suerte.

Por ahí el remordimiento y la duda curan la consciencia, o quizás donde están ustedes y donde estoy yo hay un gran abismo que no permite verme con claridad.


PD1:Todas las respuestas son aceptadas y valoradas.


PD2: con respecto al post anterior, todos los comentarios, fueron completamente aceptados, tanto los que dijeron que ella no era una buena profesora, asi como los que llegaron a admirarla. Son opiniones, y todas son respetables desde mi punto de vista. No soy quién para juzgarlos. Un besos, niñitos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Echále agua.

-La Plaza Moreno la restauré yo. Ah, y la crítica se la meten en el orto.

Esto lo dijo mi profesora de historia del arte hace poco. Amo su facilidad para invitar a todos a cerrar su pico.

lunes, 9 de marzo de 2009

Vos.



"Tu facilidad para escribir me recuerda a mi antes de decaer."
(Observando... H.)

domingo, 8 de marzo de 2009

Antes, yo.

Gilettes, Clonazepán, laxantes, dolores de cabeza, disfraces, pañuelos, voces distorsionadas y un chal rojo que pasa por mi frente.

Suicidio.

Quien se levanta, quien se mira en el espejo, quien se toca la cara: ella.

Ella: Lola.

Se maquilla, se sonríe, sale. Abre la puerta y se encuentra con sus propias miserias.

Es un maquillaje trivial. Se tapa, la tapa.

Tapa sus miserias, se esconde, la esconde, me esconde.

Trato de analizar las dos palabras de arriba y me encuentro con que son eternas.

Un permiso, un baño, una puerta semi-abierta, un precedente.

Una gilette, un par de venas y resolución.

Lo hago en tu memoria, porque lo anunciaste, porque se te burlaron, porque te encontraron: conmoción.

Te felicito.

Ahora soy, ahora es. Lola.

Le toca a ella, donde no estuvo, donde cortó el cable del teléfono. Agarró para la 1.

Una cocina, cero luz.

Felicidad, tranquilidad (piso), bienestar.

¿Qiuén se va a dar cuenta?

Gas.

Jueves.

Cero comunicación, mucha habla.

Lola: De ella para ella, de mí, para mí. Te como. Me como.

Fuiste, avisas, anunciás.

Te tapaste con este maquillaje sangriento, quien no se dio cuenta, normal es… Con mucha tranquilidad te lo tomás, dentro de poco no vas a sufrir más…y te vas a entregar en un sobre adormecida.

Sin detergente, no llamás la atención. Condimentá la ensalada.

Acostada. Vas a quedarte dormida. Sin dolor. No te/se vas/va a dar cuenta.

Hay un espejo que cuelga y tomó tu fotografía. Te encontraste con Gema y te diste la mano.

¿Por qué está sucia de sangre la pared?

Lola…

Gracias.

En esta breve entrada, quiero sólo agradecer a todos aquellos dulces y adorables y también muy amorosos bloggers que me tuvieron en cuenta para hacerme regalos...

Mil gracias a todos.

martes, 3 de marzo de 2009

Incompatibilidad sincronizada.

¿Por qué hay divergencias e incompatibilidades en el amor?

No hablo mucho de este tema, pero profundicemos. Avanti.

Enamoramiento. En-amor-miento.

Todo se trata al principio de una nube superflua en la cual nos encontramos herméticamente cerrados, felices y contentos, como si nada lo pudiera arruinar, como si todo fuera perfecto, y esto no es gran noticia para nosotros.
Esa es la primera etapa de “la cosa asquerosa llamada amor”.
La segunda etapa es cuando nos damos cuenta que el mero hecho de amar a nuestro acompañante no se trata sólo de perfección sino que de a poco, como las manchas de la varicela aparecen en el cuerpo, pequeñas imperfecciones van apareciendo en la personalidad de nuestro amore.

Y la tercera etapa, y la más complicada, en la cual casi ninguna pareja logra derribar la tremenda piedra presentada frente a ellos, es la de la aceptación.
La persona decide aceptar los defectos y errores del otro con tal de amarlo y ser amado. Por eso no creo en el “dar sin esperar a recibir”, ya que siempre se ama, esperando un poco de amor, o aunque sea atención del otro.

Las incompatibilidades o divergencias ocurren en lo que llamo la “segunda etapa bis”. Es una sub-segunda etapa, en la cual no aceptamos los fallos, y no se puede pasar a la tercera, porque hay un gran corto circuito y es ahí cuando aparecen las separaciones, y quiebres de pareja, junto a lamentos y llantos desesperados, obsesión, y hasta la misma muerte.
No hablo de muerte literal, sino, que en lo que respecta a lo psicoanalítico, es una muerte positiva, y por qué no, prodigiosa. Porque en esta muerte, mejor dicho, esta muerte implica que una barrera se ha pasado, y otra se ha impuesto.
Y digo “participante” porque el amor no es nada más que un juego. Y como todo juego sólo hay que saber jugarlo. Hay que saber ganar puntos y no volver siempre al punto de partida.
Hemos pasado la barrera en la que no existía muerte alguna, porque todo era amor (enamoramiento, en-amor-miento porque nos mentimos sobre la pura realidad y creamos la nuestra) y perfección y la barrera que imponemos (en general, no todos) es la de auto flagelarnos tratando de ver qué hicimos mal o si la culpa es del otro, para que (como una excusa) concluyamos que no existe el amor verdadero y cerremos nuestra puertas a un nuevo participante, un “intruso”.

lunes, 2 de marzo de 2009

A modo de prólogo.

Extasiados.


Así nos sentimos después de la adrenalina que recorrió nuestro cuerpo una y mil veces al besar. No importa si él tiene barba o no, si tiene bigote o no, o si simplemente nos parece lampiño. Así se siente.

Se nos hace profundizar nuevas sensaciones y si bien hay quienes dicen que no se puede tener la mente en blanco, cuando besamos, sí se puede. Nos dejamos llevar por todo lo que nos rodea, y no sólo por las manos que circulan por nuestro cuerpo.


Nos parece que no hay entraña alguna desconocida ante nuestra fina percepción, que no hay rincón que no haya sin tocar, sin conocer, sin oler…



Lola.

sábado, 28 de febrero de 2009

Deseos

Una de las cosas que aprendí con la terapia es que la frase absurda para nada neta “te quiero” es puramente una exclamación de deseo, autoridad y poder sobre el otro.


Pensémoslo:

Te quiero. Deseamos a la persona, la demandamos, la reclamamos, y por si no fuera poco, la exigimos.

Si no la tenemos, seguimos reclamándola hasta la desidia. Al principio tratamos de vernos bien para captar la mirada atractiva e idealizada de la persona, coqueteamos, luego nos hacemos difíciles y complicados. Entra la desesperación, somos directos, entra la perturbación de si nosotros somos el problema.

Nos dejamos estar sin ser.

Nos dejamos de bañar, de comer, tapamos el espejo, tiramos el ventilador a la mierda, nos tapamos con la sábana, ya ni lloramos.


De repente y casi sin notarlo, captamos la atención, no la de cualquiera, LA atención, SU atención.

Resurgimos como el ave fénix, nerviosamente nos espera el pucho en el cenicero, y nos comemos por dentro.

Luego ya no, luego pasa, luego termina, luego dudamos. ¿Vale la pena? ¿Valés la pena?



Ya no me jodas.

sábado, 21 de febrero de 2009

Como sea.

Todavía no logré bajar lo último que escribí a la computadora de ningún cyber. Prometo ponerlos lo más rápido posible.

Un beso, amores.

Como sea, ya los extraño. En la entrada anterior ya contesté cada uno de los comentarios.

martes, 17 de febrero de 2009

"Dejá de hacerte la actriz".

La historia con Sig duró. Sólo nueves meses.

Antes de encontrarnos, los mensajes y las llamadas diarias eran religiosas, y nos contábamos hasta con qué jabón nos habíamos bañado.

Su trabajo se concentraba en una clínica en Merlo, y un consultorio en V. Ballester. Asi que viajaba a más no poder, lo que hacía que siempre que acordábamos vernos, algo en su itinerario o en el mio nos jodía la existencia hasta cagarla como chorizo de croto.

Con las llamadas, también se juntaban nuestros malos humores por cosas cotidianas que nos molestaban, de uno y del otro.

Su frase más frecuente era "Dejá de hacerte la actríz ¿querés?".
Quizás sí jugaba a la actríz, pero eso me ayudaba a escupirle las cosas que hacía mal. Decirle que siendo semejante grandulón, en vez de ser psicoanalista, él parecía el paciente.

A veces sólo seguía discutiendo, otras, yo le ganaba de mano y sin poder con mi mal humor le cortaba para respirar profundo.

Días más tarde, los dos volvíamos con el rabo entre las patas, y el cuento de la buena pipa seguía.


Lo único que servía era decirme una y otra vez que la que se estaba metiendo solita sin ayuda de nadie en todo esto era nada más y nada menos, que yo, Lolita.

¡Mis lectores!

Adorables lectores, llegué bien, sana y salva.

Estoy acá, disfrutando de la arena, la playa, el viento, y durmiendo como un chancho rosa. ¡Esto me encanta!

Hoy llegan mi primo y mi tío, asi que la vamos a pasar de diez saliendo a la noche, volviendo a la mañana, jodiendo, riendo, tomando, ellos fumando, y yo mirándolos como si fuera una nena de dos años, asombrada de tanta felicidad.

Este es mi segundo día y estoy ansiosa por más.
Espero que se encuentren bien...

Sólo quiero descansar, y seguramente como ustedes, olvidarme del año pasado y duro que tuve... que no deja de tener sus buenas cosas.

Gracias a Dios que existen los tropiezos: sino, no creceríamos nunca.

Lo.